El sismo que sacudió Cali el 15 de agosto de 2026 dejó una profunda huella en la ciudad. Entre los héroes anónimos que emergieron en medio del caos se encuentra Luis Nieto un médico, músico y creador de contenido que transformó su conocimiento en acción inmediata.
Mientras conducía por la Autopista Suroriental, Nieto escuchó por la emisora Maxi Noticias el anuncio del temblor. Su primera reacción fue detenerse y ayudar a una mujer paralizada por el miedo. Este gesto marcó el inicio de una jornada de servicio y solidaridad que no cesaría hasta bien entrada la noche.
Un diagnóstico más allá de lo físico
Al llegar al Centro de Salud Colón Nieto constató los daños estructurales y la cancelación de las consultas programadas. Sin embargo, su labor no terminó allí. Al visitar a sus padres en el barrio Alfonso López, comprendió la magnitud de la tragedia y decidió unirse a los esfuerzos de rescate.
Junto a un amigo enfermero, recorrió las zonas afectadas, evaluando no solo las lesiones físicas sino también el impacto emocional en los sobrevivientes. «Atendimos a personas con trastornos de ansiedad e insomnio», relató Nieto, destacando la importancia de calmar a las víctimas en medio del pánico.
La importancia del cuidado emocional
Durante las primeras horas, las crisis emocionales fueron tan prevalentes como las lesiones físicas. Nieto y su compañero se enfocaron en valorar signos vitales y despejar vías aéreas, dejando a los pacientes estabilizados antes de la llegada de los paramédicos.
«Controlar la situación es más factible si se está en una zona segura», explicó Nieto, subrayando la complejidad de manejar multitudes en medio de una emergencia. Su experiencia previa en situaciones críticas, como la intoxicación masiva en El Calvario en 2009 y la pandemia, le permitió mantener la calma y liderar con eficacia.
Más allá de la emergencia inmediata
En los días posteriores, Nieto utilizó sus redes sociales para coordinar donaciones e insumos para los damnificados. También compartió recomendaciones para una ayuda segura y organizada.
«El desafío mayor está en la fase posterior», advirtió Nieto, refiriéndose a los riesgos de salud derivados de la suspensión de polvo y los riesgos infecciosos latentes. Instó a las autoridades a no descuidar la atención sanitaria en esta etapa crucial.
Luis Nieto, además de su labor médica, encuentra en la música una forma de terapia personal. Como integrante de la orquesta Odonto Son combina su pasión por la medicina y el arte, demostrando que incluso en medio del caos, la humanidad y la solidaridad pueden florecer.



