El Bierzo vivió este sábado una tarde de pesadilla cuando una intensa tormenta desencadenó una riada que arrasó una bodega en Manzanedo de Valdueza cerca de Ponferrada. El balance es trágico: dos mujeres fallecidas y dos bebés con heridas leves.
La Subdelegación del Gobierno en León confirmó que las víctimas eran dos mujeres de 60 y 80 años. Mientras, en la cercana Bouzas varios vehículos fueron arrastrados por la crecida del río Oza aunque sin daños personales. La emergencia movilizó a múltiples cuerpos de seguridad y rescate, que trabajan contra reloj para evaluar los daños y asistir a los afectados.
El desastre natural que cambió todo en minutos
Poco antes de las 19.38 horas el Centro Coordinador de Emergencias de la Junta de Castilla y León recibió múltiples llamadas alertando de la situación. La tromba de agua provocó un deslizamiento de tierra que arrasó la calle Iglesia y anegó la bodega donde se encontraban seis personas, entre ellas los dos menores heridos.
El presidente del Consejo Comarcal del BierzoOlegario Ramón visitó las zonas afectadas y alertó sobre las dificultades en los accesos por carretera debido a los corrimientos de tierra. Además, vinculó la gravedad del desastre con los graves incendios del pasado año que dejaron los terrenos sin la vegetación necesaria para evitar estos deslizamientos.
La respuesta de emergencia: un despliegue masivo de recursos
Ante la magnitud del desastre, se activó un dispositivo de emergencia sin precedentes. Los Bomberos de Ponferrada la Policía Nacional la Policía Local de Ponferrada y el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias (Gripde) se desplegaron en la zona. Además, la Agencia de Protección Civil y Emergencias movilizó un helicóptero de rescate para apoyar las labores de búsqueda y evacuación.
El Servicio de Emergencias Sanitarias de Sacyl envió dos ambulancias una de soporte vital básico y otra de soporte vital avanzado junto con personal médico del punto de atención continuada. A pesar de los esfuerzos, las condiciones en la zona siguen siendo críticas, con carreteras cortadas y accesos complicados.
El impacto en la zona y las dificultades de acceso
La carretera que conecta con Peñalba de Santiago es una de las vías más afectadas, conocida por su vulnerabilidad a los desprendimientos. Este tramo ha quedado cortado nuevamente, aislando a parte de la población. Los equipos de emergencia continúan trabajando para localizar a posibles desaparecidos y evaluar el alcance de los daños.
Mientras tanto, la preocupación crece entre los residentes y autoridades. La combinación de lluvias torrenciales y los efectos de los incendios forestales del año pasado ha creado una situación de alto riesgo. Las autoridades piden a la población que evite acercarse a las zonas afectadas y siga las indicaciones de los cuerpos de emergencia.



