El terremoto que sacudió Armenia el pasado lunes 10 de agosto dejó una estela de destrucción que va más allá de los daños visibles. Con 123 estructuras que deben ser demolidas y 10.165 reportadas con algún tipo de afectación, la ciudad enfrenta una crisis habitacional sin precedentes.

La Alcaldía de Armenia ha visitado 1.100 estructuras hasta el momento, declarando 66 viviendas y 57 edificios en riesgo de colapso. Sin embargo, aún quedan más de 9.000 estructuras por evaluar, lo que podría aumentar significativamente las cifras de damnificados.

El drama humano detrás de los números

Germán Sabogal, uno de los afectados, relata cómo su apartamento quedó inhabitable. «Quedé damnificado por el terremoto, mi apartamento quedó averiado y por el momento no se puede habitar. He visto cómo quitan las publicaciones de redes sociales para subirlas nuevamente con un incremento en precios del 20, 30 y hasta un 40 por ciento», compartió.

Juan Manuel Restrepo, otro de los damnificados, vive actualmente en la zona de parqueaderos de su condominio. «Seguimos viviendo acá, pero en la zona de parqueaderos, somos seis personas y varios perros y gatos. Los precios de los alquileres están muy elevados, contratos a un año y tienen muchos requisitos», explicó. Restrepo también hizo un llamado a la solidaridad: «Pedimos solidaridad a las personas que tienen apartamentos y casas desocupadas. Necesitamos donde vivir y que bajen los precios».

El miedo como factor determinante

No solo los damnificados buscan vivienda. Personas cuyas edificaciones no sufrieron daños también han decidido no regresar a sus hogares por temor a nuevos sismos. Mónica López, quien vive en un edificio de 9 pisos en el centro de Armenia, decidió no regresar a su apartamento. «Tengo un bebé de unos meses y el terremoto fue algo tan horrible y traumático, además casi no logramos evacuar desde el piso 8. Ya le dije a la dueña del apartamento que voy a entregarle el inmueble, pero no he conseguido para dónde irme porque, o no hay disponibilidad o los arriendos están por las nubes», contó.

La respuesta institucional

La secretaria de Infraestructura de Armenia Isabel Ortiz, informó que se han habilitado mecanismos para que las personas afectadas reporten los daños. «Llevamos más de 1.000 visitas, hemos tenido ingenieros y arquitectos que llegaron como voluntarios, se han identificado más de 120 edificaciones con riesgo y más de 4.000 personas afectadas. Estamos tratando de asignar más citas pero pedimos paciencia porque el volumen es muy alto», dijo Ortiz.

Además, la Alcaldía ha identificado daños en nueve instituciones educativas y cinco universidades de Armenia, lo que complica aún más la situación para los habitantes de la capital quindiana.