En una reunión del comité de seguridad pública de San Diego, un hombre disfrazado de Darth Vader sorprendió a los asistentes al defender el uso de las cámaras de Flock Safety un sistema de lectura automática de placas que ha generado controversia en todo el país. La intervención, realizada el 19 de agosto de 2026, ha reavivado el debate sobre la privacidad y el alcance de la vigilancia tecnológica.

El hombre, cuyo rostro permanecía oculto tras el icónico casco negro, argumentó que las cámaras eran esenciales para ‘seguir y vigilar a los rebeldes’ mientras se movían entre parques, piscinas y gimnasios. Su discurso, cargado de ironía, destacó los posibles usos indebidos del sistema, como el seguimiento de niños o el acoso a ex parejas, un problema que ya ha sido documentado en otros estados.

El polémico sistema de vigilancia

Flock Safety, una empresa con sede en Atlanta, promueve su tecnología como una herramienta para la seguridad pública destacando su capacidad para localizar personas desaparecidas y recuperar vehículos robados. Sin embargo, su uso ha sido cuestionado debido a incidentes como el de un hombre en San Diego que pasó un mes en prisión tras ser falsamente vinculado a un intento de robo violento por error del sistema.

Hasta agosto de 2026, alrededor de 100 municipios han cancelado o rechazado contratos con Flock, según el grupo activista DeFlock. La empresa ha respondido anunciando nuevas políticas para prevenir el mal uso, aunque algunos expertos consideran que estas medidas son insuficientes.

La intervención de Darth Vader

El hombre disfrazado de Darth Vader no solo defendió el uso de las cámaras, sino que también señaló sus riesgos. ‘Las cámaras de Flock no solo siguen las placas; siguen a los niños en los parques y gimnasios’, afirmó, destacando un problema real que ha sido documentado por organizaciones como la Electronic Frontier Foundation (EFF).

La EFF ha señalado que algunos distritos escolares han utilizado estas cámaras para rastrear a las familias y detectar fraudes de residencia, una práctica que, según la organización, invade la privacidad de las personas. ‘Cada vez que se busca una placa, se revela información personal sobre una familia: cuándo van al médico, cuándo van a la iglesia, cuándo salen de noche y adónde viajan de vacaciones’, explicaron los investigadores de la EFF.

El debate sobre la privacidad

El incidente en San Diego es solo uno de los muchos casos que han puesto de manifiesto los riesgos de la vigilancia masiva. Un informe del Instituto de Justicia documentó más de 100 casos de uso indebido de estas tecnologías, incluyendo acoso romántico, detenciones injustificadas y otros tipos de conductas inapropiadas.

Mientras tanto, algunos ciudadanos han tomado medidas drásticas, como destruir las cámaras, aunque estos actos han tenido consecuencias legales. En Ohio, un hombre fue arrestado por dañar una cámara Flock, pero un gran jurado decidió no acusarlo de vandalismo.

La intervención de Darth Vader, aunque satírica, ha servido para poner de relieve las preocupaciones sobre el equilibrio entre seguridad y privacidad en la era de la tecnología avanzada. Mientras las autoridades y las empresas buscan soluciones, el debate sobre el uso de estas herramientas de vigilancia sigue abierto.