En el corazón de la Ciudad de México, a pocos pasos del Zócalo y la Catedral Metropolitana se ha desvelado un capítulo más de la historia de la conquista. Bajo los pisos del Nacional Monte de Piedad arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han descubierto vestigios del Palacio de Axayácatl un lugar cargado de simbolismo donde Moctezuma fue hecho prisionero por Hernán Cortés en 1519.
Este hallazgo no solo revivifica los sucesos históricos de hace cinco siglos, sino que también ofrece una ventana única a los primeros años de la época virreinal. Las Casas Viejas de Axayácatl como se conocían estos edificios, fueron testigos de eventos decisivos, como la muerte de Moctezuma Xocoyotzin en 1520, un giro que marcó el destino de la conquista de México-Tenochtitlan.
Un descubrimiento que reescribe la historia
Los especialistas del INAH, liderados por Raúl Barrera Rodríguez y José María García Guerrero del Programa de Arqueología Urbana (PAU) han realizado una serie de excavaciones entre septiembre de 2017 y agosto de 2018. Estas investigaciones, realizadas en el marco de la campaña ‘Contigo en la Distancia’ de la Secretaría de Cultura han revelado pisos de lajas de basalto que formaban parte de un espacio abierto del palacio prehispánico.
Además de los restos prehispánicos, los arqueólogos encontraron evidencias de una casa construida bajo las órdenes de Cortés, utilizando materiales reutilizados del edificio tenochca. Este espacio no solo fue la morada del conquistador, sino también la sede del primer Cabildo de la Nueva España hacia 1525 y del Marquesado del Valle de Oaxaca concedido a Cortés en 1529.
Detalles de la intervención arqueológica
Durante las excavaciones, se realizaron 12 pozos de sondeo de 2 metros por lado y 1.50 metros de profundidad en el patio principal del Nacional Monte de Piedad. En estos pozos, se localizaron restos de un muro de piedra y argamasa de 1.50 metros de alto por 1.25 metros de ancho, que servía de cimiento para columnas del inmueble edificado en 1755.
En el cuarto adyacente, los arqueólogos descubrieron los restos de una habitación de 5 por 4 metros, construida con sillares de basalto y tezontle. Análisis posteriores confirmaron que esta habitación fue la morada de Hernán Cortés tras la caída de México-Tenochtitlan en 1521. Bajo este firme, a más de 3 metros de profundidad, se encontraron los restos de otro piso de lajas de basalto de época prehispánica, probablemente parte de un patio del antiguo Palacio de Axayácatl.
Materiales y simbolismo
Los vestigios de la época virreinal corresponden a materiales reutilizados de las Casas de Axayácatl. Un ejemplo notable es la presencia de dos sillares prehispánicos trabajados en altorrelieve que representan una serpiente emplumada (Quetzalcóatl) y un tocado de plumas, los cuales debieron pertenecer a un panel del palacio. También se encontró una escultura mexica con el glifo que simboliza el tianquiztli o mercado.
Los materiales diagnósticos, como restos de cerámica prehispánica y colonial, permiten fechar estos hallazgos. Entre los tipos de cerámica encontrados se incluyen el Azteca III: Anaranjado MonocromoNegro sobre AnaranjadoLoza Texcoco Bruñida además de loza vidriada y mayólica española y novohispana.
Las Casas Viejas de Axayácatl: testigos de la historia
Raúl Barrera, investigador de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, reflexiona sobre la importancia de estos hallazgos. Los pisos prehispánicos descubiertos son los mismos por los que deambularon los invasores españoles y sus aliados a su llegada a Tenochtitlan el 8 de noviembre de 1519. Moctezuma II les permitió alojarse en estas casas, que pronto se convirtieron en su cuartel.
Desde este palacio, los españoles llevaron a cabo acciones significativas, como la adecuación de una habitación para dar misa y la captura de varios gobernantes, incluyendo a Moctezuma Xocoyotzin. La matanza de la fiesta de Tóxcatl en 1520 y el posterior sitio de los invasores en el palacio marcaron el inicio del fin de la resistencia mexica.
De las Casas de Axayácatl a las Casas de Cortés
Tras la caída de Tenochtitlan, los mexicas sobrevivientes fueron obligados a destruir sus templos y palacios y a levantar la nueva ciudad con los mismos materiales. Las Casas Viejas de Axayácatl dieron paso a las Casas de Hernán de Cortés, que también albergaron al primer Cabildo de la Nueva España y al Marquesado del Valle de Oaxaca.
A la muerte de Cortés en 1547, sus descendientes mantuvieron la propiedad. Sin embargo, en 1566, Martín Cortés Zúñiga, hijo del conquistador, fue expulsado del virreinato por su participación en una conspiración. Las casas y el terreno quedaron en manos de un apoderado legal y, ya en malas condiciones, fueron vendidas al Sacro Monte de Piedad en 1836.



