El fútbol es mucho más que un deporte; es un fenómeno que trasciende la cancha y se convierte en un espejo de la sociedad. Desde los barrios más humildes hasta los estadios más grandes del mundo, el fútbol refleja identidadesconecta comunidades y, en ocasiones, expone dinámicas de poder.
Para el doctor Federico Fernández Christliebinvestigador del Instituto de Geografía de la UNAMel fútbol es una forma de representación de una comunidad. No crea identidades, pero sí las hace visibles. Este vínculo se remonta a la Edad Mediacuando aldeas y barrios europeos competían por llevar un balón rudimentario hasta la parroquia rival.
El fútbol como reflejo de identidades locales
En países como InglaterraArgentina y Uruguaylos equipos de fútbol son la personificación de la identidad del barrio. Esta conexión es tan fuerte que, incluso si un club desaparece o desciende, la identidad se mantiene. Sin embargo, en Méxicola identidad futbolística es más dispersa. Las aficiones están mezcladas por todo el país, y el apoyo a la Selección Nacional rompe los límites locales y conecta a todo el país.
Fernández Christlieb recuerda que el Mundial de 1986 fue un evento fenomenal, marcado por la figura de Diego Maradona. Pero su conexión emocional con el fútbol se remonta al Mundial de 1970su despertar al fútbol cuando era niño. Haber sido testigo de las tres ediciones en suelo mexicano es, para él, algo sumamente afortunado.
El fútbol y las tensiones globales
Los encuentros mundialistas también pueden leerse a través de las relaciones de poder. Un ejemplo claro es la exclusión de Rusia de las eliminatorias tras la invasión a Ucraniamientras que otros conflictos, como el de Israel y Palestinano derivaron en sanciones similares. El geógrafo comenta que ahí hay una preferencia, y eso es una cuestión geopolítica.
El papel de Estados Unidos como organizador principal del Mundial 2026 es clave. Su peso no nace de la tradición futbolística, sino de su dominio político y económico. Así, el evento deja de ser solo una competencia deportiva para mostrar quién tiene el poder político y económico y, por lo tanto, quién participa, cómo se organiza y quién pone las reglas.
El fútbol en tiempos de la globalización
Las dimensiones fuera de la cancha inspiraron la creación del libro Área Penal: el fútbol en tiempos de la globalizaciónresultado del diálogo entre miembros del Seminario Permanente de Paisaje y Geografía Cultural del Instituto de Geografía de la UNAM y la Universidad de Alicante. El proyecto editorial analiza el deporte como un espejo de las tensiones globales.
El libro rescata la voz de una pionera del fútbol palestino, quien relata el reto de ser mujer futbolista en un país árabe y, al mismo tiempo, vivir en un territorio bajo ocupación. También documenta el caso de aficiones en Europa con tendencias de izquierda, un fenómeno poco explorado frente a la presencia común de grupos de ultraderecha en los estadios. Además, analiza cómo el fútbol español vivió un punto de quiebre tras un episodio de violencia simbólica en la final del Mundial, lo que detonó una transformación estructural en la gestión del deporte en Europa.
En palabras del especialista, los lectores encontrarán acontecimientos de distintas personas y países que demuestran que el fútbol es un territorio donde se disputa mucho más que un marcador.
Hoy, la organización del fútbol prioriza las ganancias rápidas, lo que se refleja en el alto costo de los boletos para ver los partidos. Usa el caso de México como una crítica al modelo actual: cuando las decisiones se toman solo desde intereses privados y sin regulación, el nivel deportivo es el primero en salir perdiendo.
Para Fernández Christlieb, el verdadero fútbol no está en los anuncios, ni en las camisetas caras, ni en los medios de comunicación. La amistad y el placer no se pueden vender; esa es la esencia del juego. El fútbol real es el que sobrevive en el llano, donde una pelota y un terreno cualquiera bastan para que la gente se junte, conviva y se sienta parte de una comunidad, incluso en los momentos más difíciles.



