El Mundial 2026, el torneo más grande en la historia del fútbol con 48 selecciones, dejó un legado deportivo inolvidable. Sin embargo, semanas después de su conclusión, once ciudades estadounidenses se encuentran en una disputa con la FIFA por pagos que, según ellas, fueron prometidos pero nunca materializados.

Las ciudades de SeattleSan FranciscoLos ÁngelesDallasKansas CityAtlantaFiladelfiaMiamiBoston y Nueva York/Nueva Jersey reclaman un millón de dólares cada una, destinados a proyectos de legado como infraestructura deportiva y programas comunitarios.

Promesas verbales y falta de formalización

Según informes, altos ejecutivos de la FIFA habrían asegurado verbalmente a los comités organizadores de estas ciudades que recibirían los fondos. Sin embargo, estas promesas nunca fueron formalizadas en un anuncio público. Los ejecutivos, que pidieron mantenerse en el anonimato, afirmaron que la falta de pago ha generado incertidumbre y dificultades para cerrar las operaciones administrativas post-torneo.

La expectativa de estos pagos surgió tras el anuncio del presidente de la FIFA, Gianni Infantino quien prometió contribuciones similares para las ciudades anfitrionas del Mundial de Clubes 2026 en Estados Unidos. Las ciudades del Mundial 2026, al ser un evento de mayor envergadura, esperaban recibir un apoyo económico acorde.

Impacto económico y críticas a Infantino

El Mundial 2026 no solo fue un éxito deportivo, sino también económico. La FIFA reportó ingresos récord de 15,000 millones de dólares durante el ciclo financiero 2026-2026. Este éxito financiero contrasta con la situación actual, donde las ciudades reclaman una parte mínima de esos ingresos, destinada a proyectos que beneficiarían a las comunidades locales.

Esta situación representa un nuevo revés para Infantino, quien ya enfrenta críticas de la UEFA y otras confederaciones por su propuesta de abrir el Mundial a la inversión privada, idea que finalmente abandonó. La falta de transparencia en los pagos prometidos ha aumentado la presión sobre la FIFA para que aclare su posición y cumpla con sus compromisos.

El futuro de los proyectos de legado

Los fondos reclamados por las ciudades estaban destinados a financiar mini canchas infraestructura deportiva y proyectos sociales. La demora en los pagos ha puesto en riesgo la ejecución de estos proyectos, que fueron planteados desde la candidatura mundialista. Las ciudades esperan que la FIFA cumpla con su palabra y entregue los recursos prometidos para poder llevar a cabo las iniciativas planificadas.

Mientras tanto, la FIFA ha declinado hacer comentarios sobre el tema, dejando a las ciudades en una situación de incertidumbre. El éxito del Mundial 2026 en el campo de juego ahora debe traducirse en acciones concretas fuera de él, para garantizar que el legado del torneo perdure en las comunidades que lo hicieron posible.