El estrecho de Ormuz una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, sigue bajo el control de Irán, que exige a estados unidos el pago de compensaciones por los daños causados durante la guerra. Esta situación ha generado tensiones internacionales y afectado el comercio global de hidrocarburos.
Irán ha dejado claro que no reabrirá el estrecho hasta que Estados Unidos acepte todas sus exigencias, incluyendo el levantamiento de sanciones y la liberación de activos congelados. Mientras tanto, las negociaciones con Omán avanzan, aunque con obstáculos significativos.
Exigencias de Irán a Estados Unidos
El Estado de Irán ha presentado una lista de condiciones que deben cumplirse para reabrir el estrecho de Ormuz. Entre estas exigencias se encuentran:
- El fin del bloqueo naval y las sanciones impuestas por Estados Unidos.
- La liberación de los activos iraníes congelados.
- La compensación por los daños causados durante la guerra.
- El cese de las operaciones militares contra Irán y sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak.
- La retirada de las fuerzas estadounidenses desplegadas en torno a la República Islámica.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abas Araqchi afirmó que las conversaciones con Omán sobre el tránsito y la gestión del estrecho de Ormuz «se acercan a su etapa final«. Sin embargo, advirtió que la reapertura de la vía marítima sigue condicionada al cumplimiento de las exigencias de Irán.
Negociaciones con Omán y ataques recientes
Omán, ubicado en la orilla opuesta del estrecho, ha estado mediando en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos. El Ayuntamiento de Omán ha condenado los ataques repetidos contra embarcaciones que transitan por el estrecho, aunque sin señalar directamente a Irán. Las negociaciones en curso sobre las condiciones de navegación en el estrecho avanzan en un clima «positivo y constructivo», según fuentes oficiales.
Recientemente, la agencia marítima británica UKMTO informó que un barco fue alcanzado por un proyectil frente a la costa de Omán en el estrecho, causando un incendio que fue apagado sin causar víctimas. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Emiratos Árabes Unidos condenó lo que calificó como un «ataque hostil iraní con un misil contra un buque petrolero perteneciente a la ADNOC» cuando transitaba por el estrecho de Ormuz.
Perspectivas y desafíos futuros
El acuerdo entre Irán y Estados Unidos, concebido como una base para negociar una solución permanente, establecía que Teherán y Mascate definirían las futuras reglas de navegación en el estrecho en coordinación con otros países del Golfo y de conformidad con el derecho internacional vigente. Sin embargo, la legislación internacional prohíbe el cobro de peajes en este tipo de vías marítimas internacionales.
Mientras tanto, los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, anunciaron que atacaron una instalación petrolera saudita en la costa del mar Rojo. Esta acción forma parte de los intentos del movimiento respaldado por Teherán de afectar una segunda ruta marítima clave para el comercio internacional.
El analista de seguridad Shukriya Bradost explica que cualquier acuerdo sobre la reapertura del estrecho debe verse como una pausa táctica y no como un acuerdo duradero. «Estados Unidos podría aprovechar este periodo para mejorar la coordinación con sus socios regionales, revisar su estrategia militar y preparar opciones más sólidas«, afirmó Bradost.
Por otro lado, el analista político Babak Dorbeiki señaló que Teherán y Washington persiguen objetivos diferentes. «Irán quiere controlar los buques que entran en el estrecho, mientras que Estados Unidos quiere un paso completamente libre«, dijo Dorbeiki. Estas posiciones no pueden reconciliarse fácilmente, lo que añade otro nivel de complejidad a las negociaciones.



