El 18 de septiembre la vivienda de Elvis Guerra destacada diseñadora y poeta muxe de Juchitán, fue blanco de una balacera que dejó la fachada de su casa destrozada. El ataque se produjo después de que la artesana se negara a pagar una extorsión de 200 mil pesos, un reclamo que había escalado a través de mensajes de WhatsApp durante semanas.
Guerra, cuya firma Creaciones Biulú elaboró el bordado del vestido que Claudia Sheinbaum lució en el tradicional Grito de Independencia, denunció el hecho en sus redes y explicó que la violencia forma parte de un patrón de presión contra pequeños emprendedores en la zona más vulnerable de Juchitán. Según sus declaraciones, los grupos criminales del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) a través de la célula local conocida como “Los Cromos”, emplean la amenaza de fuego como método para cobrar sus supuestos “alquileres”.
El ataque y el entorno de extorsión en Juchitán
El 17 de septiembre, justo un día después de inaugurar su nuevo salón de eventos y celebrar su cumpleaños tras un viaje a Europa, Elvis Guerra recibió un mensaje que describía el disparo como “el regalo de cumpleaños” que debía pagar. La violencia se manifestó cuando dos individuos, un hombre y una mujer, llegaron en motocicleta y efectuaron disparos contra la fachada del domicilio, huyendo rápidamente. La Fiscalía de Oaxaca confirmó que los agresores usaron armas de fuego y escaparon en la misma moto.
Este hecho se dio en un contexto de creciente presión sobre los comercios locales. Guerra explicó que los extorsionadores le habían enviado repetidos requerimientos, y que la negativa a pagar provocó la escalada del conflicto. “Cuando no aceptas el cobro de piso, te tirotean y luego te obligan a irte; pero yo no puedo abandonar mi comunidad”, afirmó la diseñadora, resaltando el miedo que sigue latente en la población.
Respuesta del Ejecutivo federal y de la seguridad pública
Horas después del atentado, la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch recibieron a Guerra en el Palacio Nacional. La diseñadora compartió una foto del encuentro en sus redes, aunque sin detallar la conversación. En un video posterior, Guerra reveló que Sheinbaum la llamó personalmente para asegurarle que “no habrá impunidad”. La mandataria también prometió la activación de un operativo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana en Juchitán y ofreció incluir a la víctima en el mecanismo de protección del estado.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara por su parte, informó que se le asignarían escoltas a Guerra y que su caso tendría una carpeta de investigación en la Fiscalía. Además, destacó que la detención del alcalde de Juchitán, acusado de extorsión y delitos contra la seguridad del Estado, y la captura de Carlos Alberto “La Parca”, presunto líder del grupo criminal “Los Cromos”, eran pasos decisivos para desarticular la red que persigue a empresarios locales.
Detenciones vinculadas al crimen organizado
En una operación simultánea, autoridades federales arrestaron al alcalde de Juchitán, Miguel ‘N’ y a Carlos Alberto ‘N’, alias ‘La Parca’ quienes están vinculados al CJNG. La captura de estos funcionarios y líderes delictivos refuerza la conexión entre la extorsión que vivía Guerra y la estructura criminal del cartel, señalando que el caso podría abrir una investigación más amplia sobre la infiltración del crimen organizado en la administración municipal.
El oficial a cargo de la investigación, de la Vicefiscalía Regional del Istmo, indicó que la agresión contra la diseñadora constituye la primera línea de investigación y que se trata de un hecho “no aislado”, sino parte de una ola de violencia que afecta a la clase emprendedora en Oaxaca. La Fiscalía subrayó que los responsables del tiroteo fueron identificados y que se está trabajando para llevarlos ante la justicia.
Con la reunión en el Palacio Nacional, la llamada personal de Sheinbaum y la promesa de protección estatal, el caso de Elvis Guerra ha pasado de ser una denuncia local a ocupar un lugar central en la agenda de seguridad nacional. La comunidad oaxaqueña observa con esperanza que la respuesta del Gobierno Federal pueda traducirse en acciones concretas que reduzcan la impunidad y restablezcan la tranquilidad para quienes, como Guerra, se atreven a “soñar” con espacios de desarrollo cultural y empresarial.



