El 15 de septiembre, en el marco del Grito de Independencia, Aleks Syntek subió al escenario de la alcaldía Benito Juárez y desató una tormenta verbal contra la música urbana. Sus reclamos, dirigidos a los fanáticos del reguetón, incluían menciones a Dani Flow y al tema “Martillazo”. La escena se volvió viral y provocó una serie de reacciones que todavía se siguen debatiendo en los medios.
El cantante de ‘Loca’ expresó su malestar con una frase que quedó grabada: «Llevo 20 años teniendo que soportar que estos músicos se mueran de hambre, mientras ustedes están oyendo a puro patán (…) cantar ‘Martillazo’». Asimismo, recordó que «México es huapango, es bolero, el mariachi, recuerden que no somos reguetón» y agregó con acento forzado: «No somos gángsters de Nueva York, somos mexicanos. Hablen como mexicanos, no como puertorriqueños».
La defensa de Amandititita en Ventaneando
Tras el estallido, la cantante Amandititita apareció en Ventaneando para ofrecer una contrapropuesta. En la entrevista, subrayó la necesidad de eliminar los prejuicios que rodean a la música urbana y celebró la aparición de un movimiento de reguetón mexicano. «Creo que hay que curarnos del odio, del rechazo, del clasismo. En esta vida hay lugar para todos los géneros, todos los cuerpos, todos los tamaños y ¡viva el reguetón mexa!», declaró con convicción.
Además, la artista abordó los rumores sobre la posible salud mental de Syntek, recordando que solo un especialista está capacitado para emitir diagnósticos. «Yo siento que de repente todos ya somos como psiquiatras y todos estamos diagnosticando a la gente por sus decisiones o sus palabras, y no se vale diagnosticar si uno no es un especialista en salud mental», puntualizó, rememorando sus propias batallas internas y la búsqueda de equilibrio.
Dani Flow y Paola Rojas: llamados a la prudencia
El Dani Flow no tardó en expresar su preocupación. Calificó la situación como «algo de cuidado» y pidió que se moderaran las burlas hacia Syntek, advirtiendo que la presión de internet puede pasar de una simple polémica a un problema serio. «A lo mejor ahorita puede parecer una broma, pero puede terminar muy mal», afirmó, sugiriendo incluso la necesidad de recibir apoyo profesional.
Por su parte, la periodista Paola Rojas mencionada por Syntek en un live, respondió con firmeza: «Le pido a Aleks Syntek que conmigo no se meta». Aunque reiteró su respeto por el cantante, lamentó que el episodio haya reavivado una herida familiar y pidió que no se reviva «un episodio muy desafortunado que ya nos dañó lo suficiente».
El giro de Aleks Syntek: disculpas y puesta a punto
Ante la ola de críticas, Syntek emitió una disculpa pública, aunque dejó entrever que no sería fácilmente perdonado y habló de la posibilidad de abandonar el país. En una transmisión posterior aclaró que su arrebato había sido provocado por agresiones de algunos asistentes y que sus palabras habían sido producto de una frustración acumulada durante años, al sentir que el auge del reguetón reducía las oportunidades para artistas de pop y rock.
Más recientemente, el cantante insinuó una posible reconciliación, mencionando la idea de colaborar con algún representante del reguetón para «firmar la pipa de la paz». Sin embargo, hasta la fecha no se ha anunciado una colaboración concreta con ningún artista, aunque Dani Flow manifestó estar abierto a trabajar con Syntek si surge la ocasión.
La controversia, capturada por la fotografía de Tomás Pérez de la Cruz/Cuartoscuro continúa alimentando el debate sobre la coexistencia de géneros tradicionales y urbanos en la escena musical mexicana, mientras los protagonistas reflexionan sobre la importancia del respeto y la salud mental en el entorno artístico.



