En una entrevista concedida el 21 de septiembre de 2026, el alemán Christian Brueckner admitió haber estado a escasa distancia del complejo donde se alojaba la familia Madeleine McCann la noche del 3 de mayo de 2007. Según sus propias palabras, el lugar era Praia da Luz, una pequeña localidad costera de Portugal y él se encontraba vendiendo cannabis cuando la menor desapareció.

Brueckner sostuvo que, mientras realizaba la venta, fue interceptado por la policía portuguesa en tres ocasiones distintas. Cada detención coincidió con los operativos de búsqueda que se desplegaron tras la desaparición de la niña de tres años, pero, según él, los agentes no hallaron la droga que transportaba en su furgoneta.

Declaraciones de Christian Brueckner

El sospechoso explicó que había llegado a Portugal desde España tras contrabandear la marihuana a lo largo de la frontera. «Estaba en la playa, no lejos del hotel de Maddie, vendiendo drogas», afirmó, y agregó que su principal motivación para permanecer en silencio hasta ahora era el temor a ser incriminado por la desaparición de la pequeña. Además, describió la atmósfera de la noche como “luces azules parpadeantes y controles policiales por todas partes”.

Cuando se le preguntó por su huida, Brueckner respondió que sólo pensó: “Sáquenme de aquí”, y que, afortunadamente, los oficiales no descubrieron la sustancia que llevaba. Recalcó que no tiene vínculo alguno con la desaparición y que, de hecho, está dispuesto a que la niña reaparezca con vida para demostrar su inocencia.

Antecedentes judiciales y contexto criminal

Condenas previas

Christian Brueckner, de 49 años, ya había sido condenado en 1994, cuando aún era adolescente, por abuso sexual a un menor. Más recientemente, en 2025, salió de la cárcel tras cumplir una pena de siete años por la violación a una mujer de 72 años, también ocurrida en Praia da Luz. Estos antecedentes han alimentado la sospecha de las autoridades, aunque nunca se le imputó formalmente por la desaparición de McCann.

Desde su liberación, Brueckner ha vivido en condiciones precarias, recurriendo a viviendas temporales y sin empleo estable. Su actual intención es publicar una autobiografía que exponga su versión de los hechos y, al mismo tiempo, le proporcione recursos económicos.

Implicaciones actuales y pasos legales

Las declaraciones de Brueckner llegan en un momento en que la Policía Metropolitana de Londres ha anunciado su intención de solicitar su extradición para un posible proceso judicial en el Reino Unido. El caso, que pronto cumplirá veinte años, sigue siendo objeto de una estrecha colaboración entre las fuerzas británicas, portuguesas y alemanas.

Mientras tanto, la familia de Madeleine McCann mantiene la esperanza de que nuevas pruebas emerjan. El propio Brueckner ha manifestado que, si la niña apareciera con vida, considerará cerrada la acusación que pesa sobre él. La investigación continúa, y cada nueva declaración añade capas a un caso que sigue sin resolverse.