Desde que el exministro de Petróleo quedó bajo custodia el 9 de abril de 2024, su situación ha generado un clima de incertidumbre. El 29 de agosto de 2026, la esposa de Tareck El Aissami se presentó en el penal El Rodeo I para una visita familiar, pero le impidieron el acceso. A partir de ese momento, los defensores del político iniciaron una intensa búsqueda de información, sin que ninguna autoridad haya confirmado su ubicación.
Los abogados Jesús Calma y María Mercedes Berthé presentaron dos escritos dirigidos al Ministerio de Servicios Penitenciarios el primero el 31 de agosto y el segundo el 9 de septiembre. Ambos pedidos, formulados bajo la recomendación del personal del centro, buscaban saber dónde se encontraba el detenido y garantizarle atención médica. Hasta la fecha de publicación, la entidad no ha emitido respuesta alguna, dejando un vacío informativo que alimenta la especulación.
Traslados carcelarios y la pista de los 94 movimientos
El entorno carcelario de El Rodeo I ha registrado una ola de traslados en los primeros días de septiembre. Según el Foro Penal el 3 de septiembre se contabilizaron al menos 94 traslados de los cuales solo 24 personas pudieron ser verificadas. Este contexto sugiere que la ausencia de información concreta podría deberse a un cambio de ubicación interno, aunque la falta de datos oficiales impide confirmarlo.
Problemas de salud y petición a la Defensoría del Pueblo
Berthé ha subrayado que El Aissami presenta problemas de salud que requieren tratamientos especializados y, eventualmente, intervenciones quirúrgicas. Ante la imposibilidad de acceder a la unidad médica, la defensa solicitó a la Defensoría del Pueblo el 10 de septiembre, que investigue su paradero y verifique su estado de salud, calificando la situación como una “desaparición forzada”. La petición también incluye el derecho a la comunicación con familiares y a recibir la asistencia médica que la legislación venezolana garantiza a los internos.
Rumores en redes sociales y difusión de información no verificada
Tras la denuncia de los abogados, en las plataformas digitales surgieron afirmaciones de que el exfuncionario habría fallecido. Una publicación del 12 de septiembre de @CarlosPachecoB obtuvo 151 “me gusta” y 66 comentarios, mientras que la cuenta @Enzomvelazquez repostea la misma imagen, adornada con una etiqueta de contenido generado por inteligencia artificial alcanzando 4 146 “me gusta”, 1 296 comentarios, 318 repost y más de 2 000 compartidos. El origen de la imagen se rastreó mediante Google Lens, revelando que procedía de una supuesta noticia de última hora difundida en Instagram.
Esta no es la primera ola de desinformación vinculada a la figura de El Aissami. En abril de 2026, circuló un rumor sobre su ingreso a una clínica de Caracas por un supuesto problema cardiovascular, versión que luego fue catalogada como inchequeable. En mayo del mismo año, el propio detenido denunció torturas y falta de atención médica durante su audiencia, información que también ha sido utilizada para alimentar narrativas sin corroboración oficial. Otros casos, como la falsa captura anunciada por ICE en febrero de 2026, demuestran cómo datos reales pueden ser descontextualizados para generar falsas impresiones.
Conclusión de la verificación
Hasta el momento, no se ha presentado ningún certificado de defunción, informe médico o comunicado oficial que confirme la muerte de Tareck El Aissami. La ausencia de respuestas por parte del Ministerio de Servicios Penitenciarios y la Defensoría del Pueblo ha dejado un vacío que ha sido ocupado por versiones contradictorias en redes sociales. La evidencia disponible respalda únicamente la denuncia de desaparición forzada hecha por sus defensores, mientras que los rumores de fallecimiento carecen de sustento verificable.



