Roland González, detenido en la cárcel de El Rodeo 1 desde hace dos años, se encuentra en una delicada situación de salud. Tras sufrir un infarto el pasado 12 de agosto, su paradero fue desconocido hasta que fue localizado en el Centro de Atención Médica Integral del MPPRIJP (FASMIJ).
La familia de González ha expresado su preocupación por la falta de información y las condiciones en las que se encuentra. Su abogado, Carlos Sotillo Santaniello ha hecho un llamado urgente para garantizar la atención médica que necesita.
La delicada condición de salud de Roland González
Según el abogado de González, su defendido requiere una intervención quirúrgica para realizar un cateterismo. Sin embargo, las condiciones en el centro médico donde se encuentra no son adecuadas para realizar este procedimiento. Las autoridades han manifestado la intención de trasladarlo nuevamente a El Rodeo 1 lo que podría poner en riesgo su vida.
Sotillo ha hecho un llamado a la Defensoría Pública para que intervenga y evite el regreso de González a la prisión. «La vida de González está en las manos de los custodios del Sesmas del Rodeo1 del director de El Rodeo 1 del Tribunal Tercero de Terrorismo y de todas las autoridades pertinentes que puedan orientar para que se le pueda hacer la intervención quirúrgica antes de que sea trasladado al Rodeo 1«, declaró el abogado.
Exigencias de familiares y abogados
Los familiares de González exigen atención médica inmediata y garantizada, acceso a médicos de confianza y el cese de las condiciones inhumanas que ponen en riesgo su vida bajo custodia del Estado. «La integridad física y mental de González es responsabilidad del Estado venezolano», afirmaron.
González fue detenido el 19 de abril de 2026 cuando visitaba a Daniel De Grazia propietario del Compass Bank. Funcionarios del Dgcim lo detuvieron sin orden de captura y fue presentado ante el tribunal en la madrugada del 24 de abril sin la asistencia de su abogado.
La situación de Roland González ha generado preocupación y llamados a la acción para garantizar su derecho a la salud y a condiciones dignas de detención. La comunidad jurídica y los defensores de los derechos humanos están atentos al desarrollo de este caso.



