Los satélites de Starlink operados por la empresa de Elon Musk ofrecen Internet de alta velocidad mediante una constelación de más de 10.000 unidades en órbita terrestre baja. Desde la invasión rusa iniciada en febrero de 2022 estos sistemas se han convertido en una pieza clave para Ucrania pues permiten comunicaciones instantáneas en zonas remotas y en el propio frente de batalla.
Starlink y Starshield: la columna vertebral de la conectividad ucraniana
El reto de mantener operativas las plataformas de reconocimiento y ataque se ha resuelto mediante dos servicios: Starlink destinado al uso civil, y Starshield la variante militar que incorpora cifrado reforzado y está bajo la supervisión del Pentágono. Según George Barros del Instituto para el Estudio de la Guerra la red constituye «la columna vertebral de las comunicaciones militares en Ucrania». En palabras de un soldado identificado como Neo la conexión es «tan sencilla que basta con apuntar al cielo y conectar sin necesidad de equipos especiales o preparativos extensos». Esta agilidad ha permitido que los equipos de reconocimiento transmitan video en tiempo real y que los drones reciban órdenes a distancias que superan las capacidades de las radios convencionales.
Restricción de 160 km/h: impacto directo en las misiones con drones
En la noche del martes la plataforma limitó de forma inesperada la velocidad máxima a la que un dron podía mantenerse conectado, fijando el umbral en 160 km/h. Cualquier aeronave que superara esa cifra perdía la señal, quedando efectivamente inoperable. Un alto funcionario ucraniano describió la interrupción como una “interrupción de misiones en el campo de batalla”. Kurt Volker exembajador de EE. UU. ante la OTAN, subrayó que «Starlink le da a Ucrania la capacidad de ver lo que se avecina y de proteger a la gente»; y añadió que «si se interrumpe esa comunicación, morirán más personas, y ralentizarla de la forma en que se ha hecho es una decisión muy cínica e insensible».
Orígenes de la medida y reacciones de los protagonistas
Al día siguiente, la noche del miércoles parte del servicio militar Starshield se restableció, aunque todavía no se ha confirmado si la limitación de velocidad quedó totalmente revocada. Las autoridades ucranianas siguen investigando las «razones y circunstancias» detrás de la medida. Elon Musk ha recordado que los sistemas Starshield están bajo control del gobierno estadounidense, afirmando que cualquier límite de velocidad o uso es decidido por las fuerzas armadas de EE. UU. y, en última instancia, por el presidente de ese país. La falta de una explicación oficial ha alimentado la sospecha de que la restricción podría haber sido una decisión del Pentágono aunque no se ha obtenido confirmación concreta.



