En un movimiento estratégico para manejar su deuda financiera Grupo Antolin ha solicitado el reconocimiento de su proceso de reestructuración en Estados Unidos bajo el Capítulo 15 del Código de Quiebras. Esta decisión, anunciada el 20 de julio de 2026 sigue a un acuerdo previo homologado por la Justicia española.
La empresa, con una presencia global en el sector automotriz, busca proteger sus operaciones mientras reestructura su deuda. Este proceso no solo afecta a la compañía, sino también a sus acreedores quienes tendrán que adaptarse a las nuevas condiciones propuestas.
El proceso de reestructuración y las medidas cautelares
El Tribunal de Quiebras de EE.UU. aprobó el 22 de julio de 2026 la suspensión provisional prevista en el Capítulo 15. Posteriormente, el 31 de julio se concedieron medidas cautelares adicionales para proteger a las sociedades reestructuradas de Grupo Antolin. La audiencia para el reconocimiento del procedimiento está programada para el 19 de agosto.
Según Moody’s la solicitud de acogerse al Capítulo 15 refleja la situación financiera de la empresa, caracterizada por un elevado nivel de apalancamiento. La deuda ajustada de Moody’s sobre el Ebitda de los últimos doce meses hasta marzo de 2026 es de 9,4 veces. Además, la capacidad de la empresa para generar un flujo de caja libre positivo en los próximos dos años es limitada.
El acuerdo de recapitalización y las condiciones para los acreedores
El origen del proceso se remonta al 23 de junio de 2026 cuando Grupo Antolin suscribió un acuerdo de apoyo a la recapitalización con determinados acreedores. Este acuerdo contempla la ampliación de los vencimientos de la deuda, la concesión de nuevas líneas de crédito comprometidas para financiar el capital circulante y el canje de los bonos existentes.
El 3 de agosto de 2026 la compañía anunció una ampliación, hasta el 7 de agosto del plazo de adhesión de los acreedores al plan de reestructuración. En esa fecha, los tenedores de más del 8% de los bonos con vencimiento en 2028 y de más del 5% de los bonos con vencimiento en 2030 habían respaldado el plan. A excepción de esa prórroga, las condiciones anunciadas por Grupo Antolin el 23 de junio permanecen sin cambios.
Impacto en las operaciones y perspectivas futuras
Moody’s ha señalado que el plan de reestructuración no afectará a las operaciones diarias de Grupo Antolin las cuales han continuado con normalidad en todas las regiones donde opera la compañía. Sin embargo, la calificación crediticia de la empresa fue rebajada a ‘Caa2’ con perspectiva negativa, reflejando la posibilidad de que las recuperaciones para los acreedores sean inferiores a las previstas en el plan de reestructuración actual.
Este proceso de reestructuración es un paso crucial para Grupo Antolin en su esfuerzo por estabilizar su situación financiera y continuar operando en un entorno económico desafiante. La empresa busca equilibrar sus obligaciones con acreedores y mantener su posición en el mercado automotriz global.



