El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) publicó, con fecha de referencia al 27 de septiembre, los valores que rigen el mercado cambiario para el martes 29 de septiembre de 2026. La tasa de compra se sitúa en RD$ 59.2770 por cada dólar estadounidense, mientras que la de venta alcanza RD$ 59.6450. La diferencia entre ambas, conocida como spread equivale a RD$ 0.3680.

Cotización del día y su aplicación práctica

Estos indicadores sirven como referencia para quienes desean cambiar dólares por pesos dominicanos ya sea para viajar, recibir remesas o realizar operaciones comerciales. Con la tasa de compra, un cliente que entregue US$100 obtendrá aproximadamente RD$ 5,927.70; con la tasa de venta, la misma cantidad de dólares costará alrededor de RD$ 5,964.50. A modo de ejemplo rápido, US$1 equivale a RD$ 59.65US$10 a RD$ 596.45 y US$1,000 a RD$ 59,645.00 según la cotización de venta.

Cálculo rápido de conversiones

Para convertir cualquier monto, basta multiplicar la cantidad de dólares por la tasa de venta (cuando se compra) o por la tasa de compra (cuando se vende). Así, US$500 se transforman en RD$ 29,822.50 al precio de venta, mientras que la misma suma generaría RD$ 29,385.00 bajo la tasa de compra.

¿Por qué existen dos precios?

El tipo de cambio publicado por el BCRD es una tasa de referencia del mercado spot calculada como promedio ponderado de las operaciones realizadas antes de las 5:30 p.m. Cada entidad bancaria o casa de cambio, sin embargo, puede ofrecer precios distintos según el canal (efectivo, transferencia, cheque) y el momento del día. Las cotizaciones de ventanilla que aparecen al inicio de la jornada, reflejan los precios que los comercios deciden anunciar al público y pueden variar respecto a la tasa de referencia porque no incorporan todas las transacciones ejecutadas durante el día.

Recomendaciones antes de efectuar el cambio

Antes de cerrar cualquier operación, se aconseja confirmar la tasa directamente en la entidad elegida, verificar si aplica a la modalidad (efectivo, transferencia, tarjeta), preguntar por posibles comisiones y solicitar el comprobante de la transacción. Además, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) usa los datos del BCRD para su serie mensual; el último valor registrado para el 28 de septiembre fue RD$ 59.2770, evidenciando la necesidad de contrastar la información en tiempo real.

Perspectiva del peso dominicano en 2026

Contrario a la impresión de una escalada constante, el dólar ha retrocedido respecto al inicio del año. En enero, la tasa de venta de referencia era aproximadamente RD$ 63.55, mientras que al 25 de septiembre se encontraba en RD$ 59.65, lo que representa una disminución cercana al 6 %.

El BCRD proyecta un promedio anual de RD$ 63.95 para 2026 y espera una depreciación anual de alrededor del 3.15 %. Las expectativas de cierre del año, que en enero señalaban RD$ 66.40 y en marzo RD$ 65.00, indican que la moneda podría volver a debilitarse gradualmente.

Factores que pueden presionar al peso

Varias variables podrían revertir la reciente fortaleza del peso: un aumento en los precios internacionales del petróleo (República Dominicana es importador neto), una desaceleración de las remesas provenientes de EE. UU., una caída en la llegada de turistas o en la inversión extranjera directa, y un incremento de las importaciones. Además, la evolución de las tasas de interés en Estados Unidos y la fuerza del dólar en los mercados globales pueden ejercer presión adicional.

Una depreciación del peso encarecería los productos importados, desde alimentos hasta insumos industriales, y elevaría los costos de transporte. Las empresas con deudas en dólares enfrentarían mayores cargas, mientras que los receptores de remesas podrían recibir más pesos por cada dólar, aunque la inflación podría erosionar ese beneficio.

Inflación y tipo de cambio

En agosto de 2026, la inflación interanual se situó en 5.13 %, dentro del rango objetivo del Banco Central. Sin embargo, una caída abrupta del peso podría impulsar la inflación al alza, especialmente si coincide con un incremento del precio del petróleo. Por ello, es fundamental observar simultáneamente la evolución del tipo de cambio y los indicadores inflacionarios.