Tras el sismo del 10 de agosto de 2026 que dejó graves daños en la red vial del Chocó, el gobierno nacional ha puesto en marcha una estrategia integral conocida como Plan Marshall. La iniciativa, liderada por el presidente Abelardo de la Espriella persigue no solo la recuperación de la infraestructura destruida, sino también la generación de nuevas oportunidades de desarrollo económico en la región.

El paquete anunciado asciende a $1 billón y se divide en dos bloques de $500.000 millones cada uno: uno financiado a través del esquema de Obras por Impuestos y otro mediante aportes directos de la iniciativa privada canalizados por la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI). La ministra de Transporte, Elsa Noguera señaló que la combinación de recursos busca transformar la emergencia en una oportunidad concreta para la población.

Financiación del Plan Marshall en el Chocó

La decisión de estructurar la inversión surgió después de la visita del presidente a Quibdó acompañada por representantes del sector privado y autoridades locales. Según el Ministerio de Transporte el modelo de Obras por Impuestos permite que las empresas contribuyan con recursos que luego pueden descontarse de sus obligaciones tributarias, garantizando así una mayor agilidad en la ejecución de los proyectos.

Por su parte, los aportes empresariales no son donaciones; se trata de compromisos de inversión que están vinculados a resultados tangibles, lo que obliga a los patrocinadores a asumir la responsabilidad de la calidad y la entrega de las obras. La ministra Noguera recordó: “Vamos a trabajar juntos para que esa confianza se convierta en estudios, obras y mejores oportunidades para la gente” enfatizando la visión de unir capacidades públicas y privadas.

Corredores viales prioritarios

Entre los cinco corredores seleccionados, el tramo Quibdó–Ánimas–Nóvita ocupa un lugar central. El Instituto Nacional de Vías (Invías) acelerará los trabajos entre Quibdó y Ánimas, mientras que los 24 kilómetros que conectan Ánimas con Nóvita fueron severamente afectados, con dos puentes, dos box-culverts y cinco puntos de vía dañados. La maquinaria disponible ha permitido mantener la circulación, aunque las lluvias reiteradas siguen creando cuellos de botella.

El corridor San José del Palmar–El Cairo busca mejorar la conexión del Chocó con el norte del Valle del Cauca, una ruta actualmente complicada por su estado de tránsito. Por otro lado, el corredor Istmina–Puerto Meluk se perfila como una alternativa estratégica para facilitar la salida del departamento hacia el Pacífico. Finalmente, la vía hacia Darién y Urabá ya cuenta con estudios y diseños aprobados; Invías tiene previsto concluir seis kilómetros y pavimentar 10,8 kilómetros entre Tutunendo e Ichó lo que favorecería el flujo de banano y plátano hacia el Urabá antioqueño.

Mejoras del aeropuerto José Celestino Mutis

El componente aéreo del plan se centra en el aeropuerto José Celestino Mutis de Bahía Solano. La gobernación del Chocó finalizó la obra del lado tierra de la terminal, mientras que la Aerocivil asume la responsabilidad de terminar el lado aire. El Ministerio de Transporte ha anunciado que priorizará la ejecución de estas obras para reforzar una de las principales vías de acceso al turismo en la zona.

Según la ministra Noguera, la culminación de la infraestructura aeroportuaria no solo mejorará la conectividad regional, sino que también impulsará la actividad económica vinculada al sector turístico. “Este es el sentido del Plan Marshall que lidera el presidente: unir capacidades para hacer obras que le cambien la vida a la gente. La Patria Milagro la construimos entre todos” concluyó la autoridad de transporte, subrayando el carácter colectivo del proyecto.