El 7 de agosto de 2026, un juez de control en Michoacán determinó que existen pruebas suficientes para vincular a proceso a Ramón Álvarez Ayala, conocido como R1 por el homicidio calificado de Carlos Manzo Rodríguez, exalcalde de Uruapan. Esta resolución marca un punto crucial en la investigación de un crimen que conmocionó a la región.

El imputado, quien es señalado como líder de la célula Los Rs del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social Número 1 conocido como El Altiplano, tras su detención el 30 de julio en Atotonilco El Alto, Jalisco. La audiencia se llevó a cabo a puerta cerrada, sin acceso a medios de comunicación, y se impuso prisión preventiva oficiosa.

Detalles del proceso judicial

La audiencia inicial fue aplazada en dos ocasiones antes de la resolución definitiva. Álvarez Ayala compareció vía videoconferencia desde El Altiplano, donde también enfrenta cargos federales por portación de armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas y posesión de drogas. Estos cargos derivan de lo encontrado durante su detención el 30 de julio.

El 5 de agosto, la defensa del R1 se acogió a la duplicidad del término constitucional para preparar sus argumentos, lo que permitió que la sesión definitiva se retomara el 7 de agosto. Durante esta audiencia, se confirmó su vinculación a proceso por el crimen perpetrado el 1 de noviembre de 2026 durante el Festival de las Velas en Uruapan.

Acusaciones y pruebas presentadas

Las autoridades federales señalan a Álvarez Ayala como el presunto autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo, quien fue asesinado mientras saludaba a ciudadanos durante el festival. Hasta el momento, se han realizado 31 detenciones relacionadas con el crimen, incluyendo autores intelectuales y allegados a la célula que planeó el atentado.

La Fiscalía General del Estado de Michoacán presentó ante el juzgador los datos de prueba que vinculan a Álvarez Ayala con el crimen. Entre las pruebas destacan análisis forenses de equipos telefónicos, transferencias bancarias, declaraciones ministeriales e intervenciones de comunicaciones privadas autorizadas por un juez. Además, se ha señalado que el ataque fue una represalia por las campañas contra el narcotráfico llevadas a cabo por Manzo.

Antecedentes y conexiones criminales

Ramón Álvarez Ayala, alias R1, tiene un historial criminal que se remonta a, cuando fue detenido por la Secretaría de la Defensa Nacional. Tras su liberación en noviembre de 2026, retomó el control delictivo en la región de Tierra Caliente, en los límites de Jalisco y Michoacán. Las autoridades lo identifican como un operador histórico del CJNG y lo vinculan con Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho líder de esa organización criminal.

Además del homicidio de Carlos Manzo, Álvarez Ayala es investigado por su presunta participación en el feminicidio de la influencer Valeria Márquez, ocurrido en mayo de 2026. Las investigaciones sugieren que uno de sus hijos habría mantenido una relación sentimental con la víctima y que, presuntamente, ordenó su asesinato.

La facción Los Rs liderada por Álvarez Ayala, operaba una red de extorsiones y cobro de piso contra productores de limón, aguacate y ganaderos en Michoacán. También se les atribuye la coacción de servidores públicos y el control de rutas logísticas en la región.

La detención de R1 ha abierto una línea de investigación paralela que involucra a su hijo Francisco, señalado como presunto autor intelectual del feminicidio de Valeria Márquez. Francisco permanece prófugo, lo que añade un nivel de complejidad a las investigaciones en curso.