El Nacional Monte de Piedad vive su conflicto laboral más prolongado hasta la fecha. Desde el 1 de octubre de 2025 la institución mantiene cerradas sus 302 sucursales en todo el país, lo que ha dejado a miles de usuarios sin acceso a los bienes que entregaron como garantía en sus contratos de empeño. La huelga surgió por la falta de acuerdo entre el Sindicato Nacional de Empleados y Trabajadores del Nacional Monte de Piedad y la administración, sobre la forma de cubrir plazas vacantes y la supuesta violación del Contrato Colectivo de Trabajo.

Durante los primeros meses, la entidad intentó mitigar la situación habilitando pagos a través de la aplicación «Mi Monte», transferencias SPEI y otros canales digitales. Sin embargo, los intereses continúan generándose día a día, lo que ha intensificado la preocupación de los usuarios que ya han cumplido con sus obligaciones y ven cómo sus deudas se inflan sin poder retirar sus objetos.

La huelga que paralizó 302 sucursales

El paro no es la primera vez que el Monte de Piedad se ve inmerso en una paralización masiva. En febrero de 2024 una huelga de aproximadamente un mes culminó con un aumento salarial del 18 % gracias a la mediación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. Antes de esa fecha, entre diciembre de 1997 y junio de 1998 la institución vivió una huelga de más de cinco meses. La actual disputa, sin embargo, se ha extendido más de un año y se centra en la metodología de asignación de puestos, que la administración defiende como legal y el sindicato rechaza como una vulneración del CCT.

En marzo de 2026 la empresa declaró que el sindicato no había probado las supuestas violaciones que dieron origen al proceso judicial, mientras que la organización sindical mantuvo que existen incumplimientos claros. Esta divergencia ha dejado a los clientes en una posición intermedia: sus prendas están guardadas en bóvedas con cobertura de seguro, pero la imposibilidad de acceder a las sucursales impide su recuperación.

Clientes atrapados: los casos de Natalia y Carlos

Entre los usuarios más afectados se encuentran Natalia residente de Veracruz, y Carlos originario de la Ciudad de México. Natalia había utilizado el empeño para financiar consultas médicas fuera de su ciudad, medicamentos, terapias y gastos escolares. “Mis prendas son de mucho valor para mí. Tienen valor sentimental, económico y de muchos esfuerzos”, comentó. Habitualmente renovaba sus contratos cada tres meses, pero una reciente urgencia de salud la obligó a salir del estado, impidiéndole cumplir el plazo. Desde entonces, sus llamadas al Monte de Piedad han sido infructuosas: la entidad afirma que, al no contar con acceso a las sucursales, no hay una fecha definida para la devolución.

Carlos, por su parte, acumula 17 boletas de empeño correspondientes a 2025, con una deuda que supera los 80,000 pesos. Según sus cálculos, bajo las condiciones habituales el monto habría rondado entre 65,000 y 70,000 pesos. “Me preocupa mis prendas, pero más me preocupa el abuso de querer cobrar más intereses por los que yo no firmé”, indicó. Para él, el oro y las piezas de plata no son solo activos financieros, sino parte del patrimonio familiar: “Es oro de la familia… jamás lo dejaría perder”. Ambos testifican que pagar la deuda no resuelve el problema si los objetos continúan retenidos en una sucursal a la que no pueden acceder.

El paso del conflicto a la Suprema Corte

En agosto del presente año, el conflicto escaló al ámbito judicial cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) aceptó revisar el amparo número 33/2026 presentado por el sindicato. La Corte decidió atraer el expediente para determinar si la declaración de inexistencia de la huelga, emitida por un juez de distrito, se ajustó a los criterios establecidos en el artículo 459 de la Ley Federal del Trabajo. Ocho votos a favor y uno en contra respaldaron la atracción, aunque la decisión no implica la reapertura inmediata de las sucursales.

El Monte de Piedad ha manifestado su respeto a la resolución y ha subrayado que el fallo probablemente establecerá un precedente en materia de seguridad jurídica y debido proceso para los trabajadores, pero no resolverá directamente las causas que originaron la huelga. Mientras tanto, los clientes continúan esperando que se informe una fecha concreta para la devolución de sus bienes y que se aclare el ritmo de generación de intereses durante la paralización.