América Latina se encuentra en un momento crucial de su historia, donde los movimientos sociales y las organizaciones populares juegan un papel fundamental en la resistencia contra el avance del neoliberalismo. Este análisis explora las dinámicas de movilización y organización en el contexto actual, destacando los desafíos y las estrategias de resistencia que emergen en la región.

En un escenario marcado por la radicalización neoliberal los movimientos sociales en América Latina se enfrentan a una serie de desafíos que van desde la represión estatal hasta la manipulación mediática. Sin embargo, estas adversidades también han dado lugar a una creciente organización y resistencia popular, que busca construir alternativas frente al modelo económico dominante.

Jornadas Internacionales sobre movimientos sociales en Madrid

La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Madrid será el escenario de las Jornadas Internacionales sobre movimientos sociales y organización popular en América Latina que se celebrarán los días 26 y 27 de noviembre de 2026. Este evento académico, organizado por el Grupo de Estudios de Política y Sociedad y los Departamentos de Sociología II y III de la UNED, reunirá a investigadores e investigadoras de Europa, América Latina y otras regiones para analizar las dinámicas de movilización social en el contexto latinoamericano.

El programa trilingüe (español, portugués e inglés) contará con la participación de ponentes internacionales y especialistas reconocidos, quienes fomentarán debates rigurosos y diversos. El objetivo principal de estas jornadas es establecer una red internacional de estudios sobre movimientos sociales en América Latina, creando vínculos entre jóvenes investigadores y grupos de investigación afines.

La lucha de clases y de pueblos en México

En México, la lucha de clases y de pueblos se desarrolla en un contexto de guerra capital contra los pueblos donde el imperialismo y las oligarquías intentan someter a los gobiernos y partidos serviles. La dependencia económica y la alianza subordinada a programas que atienden a los intereses de las transnacionales y del capital financiero han generado un escenario de empobrecimiento y descontento.

El Tratado comercial México Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y el Plan México son ejemplos de políticas que benefician a las transnacionales, dejando de lado las pretensiones de desarrollo económico nacional. La dependencia de importaciones de combustible, fertilizantes y granos básicos, junto con la destrucción del campo y las pequeñas industrias, ha aumentado el descontento y la rebeldía popular.

Resistencia y organización popular

Ante el estancamiento económico y la crisis recurrente, la resistencia activa independiente se organiza para defender derechos y construir las bases para la liberación. La defensa comunitaria de territorios se convierte en una disputa por la vida y la organización comunal de la producción, los autogobiernos locales y las culturas contrarias al poder capitalista, colonial, racista y patriarcal.

La sujeción del Estado mexicano al plan y doctrina de seguridad nacional de Estados Unidos acata la guerra neoliberal en el negocio del narcotráfico y reajusta la macro criminalidad. La militarización y paramilitarización, junto con las violencias contra los pueblos, son parte de un plan imperialista que busca someter a los pueblos hermanos del continente.

La izquierda a examen: el giro a la derecha en América Latina

América Latina atraviesa un terremoto político de proporciones históricas, con el avance de opciones conservadoras y de ultraderecha en varios países. Este giro a la derecha plantea la necesidad de reflexionar sobre las razones detrás de este fenómeno y las respuestas que la izquierda debe dar.

La incapacidad para resolver los problemas cotidianos, el cáncer de la corrupción y la falta de una narrativa clara son algunas de las heridas abiertas que han desgastado la credibilidad de muchos proyectos progresistas. La ciudadanía latinoamericana no vota por una repentina conversión al libre mercado, sino por la necesidad vital de supervivencia ante la inflación desbocada, el desempleo y la ineficiencia de los servicios públicos.

En este contexto, es crucial que la izquierda latinoamericana se examine a sí misma y formule respuestas concretas a las demandas de los pueblos. La opción preferencial por los pobres y la justicia social deben ser el eje central de cualquier proyecto político que busque construir un futuro mejor para la región.