El mundo económico mexicano llora la pérdida de una de sus figuras más emblemáticas. Miguel Mancera Aguayo, pionero en la autonomía del Banco de México (Banxico) falleció a los 93 años, dejando un legado imborrable en la historia financiera del país.

Nacido en la Ciudad de México el 18 de diciembre de 1932, Mancera Aguayo dedicó su vida al servicio público y a la academia, marcando un antes y después en la política monetaria mexicana.

De economista a gobernador: Una trayectoria excepcional

Miguel Mancera Aguayo inició su carrera en el Banco de México en 1957, como economista. A lo largo de su dilatada trayectoria, ocupó diversos cargos, incluyendo administrador del Fondo para el Fomento de las Exportaciones de Productos Manufacturados gerente de Asuntos Internacionales, subdirector y subdirector general.

En 1982, el presidente Miguel de la Madrid lo nombró director general del Banco de México. Durante su mandato, enfrentó desafíos significativos, como la crisis de deuda, fuertes devaluaciones y una inflación elevada. Su liderazgo fue crucial en la transformación del sistema financiero mexicano.

La autonomía de Banxico: Un hito histórico

En 1994, Mancera Aguayo se convirtió en el primer gobernador del Banco de México bajo el régimen de autonomía, establecido en abril de ese año. Esta reforma constitucional tuvo como objetivo prioritario preservar el poder adquisitivo de la moneda y prohibir el financiamiento directo al gobierno.

Mancera Aguayo no solo fue el primer gobernador autónomo, sino que también participó activamente en el diseño y defensa de esta autonomía, una reforma que cambió para siempre la conducción de la política monetaria en México. Dejó el cargo en 1997, después de más de cuatro décadas de servicio en el banco central.

Modernización monetaria y crisis económicas

Uno de los episodios más relevantes de su gestión fue la introducción del nuevo peso. La reforma monetaria, decretada en 1992 y aplicada desde enero de 1993, eliminó tres ceros de la moneda mexicana, simplificando significativamente las transacciones económicas.

Además, Mancera Aguayo estuvo al frente de Banxico durante la crisis financiera de 1994 y 1995, uno de los periodos más complejos para la economía nacional. Su capacidad para navegar estas turbulentas aguas consolidó su reputación como un líder visionario y resiliente.

Fuera del sector público, Mancera Aguayo también se destacó como catedrático en instituciones prestigiosas como el ITAM la Escuela Libre de Derecho y el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA).

En septiembre de 2026, Mancera Aguayo tuvo una de sus últimas participaciones públicas, grabando una entrevista desde su casa para celebrar el centenario de la fundación del Banco de México en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

Su legado perdura no solo en las instituciones que ayudó a construir, sino también en las vidas de quienes tuvieron el privilegio de aprender de su sabiduría y experiencia.