En un mundo donde la logística eficiente y las cadenas de suministro ágiles son clave, Mariela Blanda, directora de supply chain, destaca los cambios significativos que ha experimentado la industria en los últimos años. La transición de administrar la escasez a competir en un mercado diversificado ha traído consigo nuevas exigencias y desafíos.

El panorama actual es muy diferente al de hace unos años. Antes, el enfoque principal era gestionar la escasez de productos, mientras que hoy el desafío es manejar una oferta diversificada con una creciente competencia. Este cambio ha sido impulsado por la entrada de nuevos actores en el mercado, muchos de los cuales no han logrado mantenerse a largo plazo.

El impacto de la globalización en la región

La situación varía significativamente entre los países de la región. Uruguay, por ejemplo, ha mantenido un mercado abierto con reglas similares a las de Argentina. En cambio, Bolivia enfrenta incertidumbre económica y restricciones al acceso de divisas. Paraguay ha experimentado un crecimiento económico notable en la última década, mientras que Chile es reconocido por su apertura comercial en América Latina. Brasil, por su parte, mantiene una mayor intervención del Estado en el comercio internacional.

La geografía también juega un papel crucial. Gran parte de la nueva oferta de productos, especialmente en electrodomésticos, proviene de China, lo que alarga la cadena de reabastecimiento y obliga a mantener cierto nivel de inventario. Sin embargo, nuevos modelos de negocio, como las importaciones directas, permiten un mejor control del inventario sin depender únicamente de los fabricantes tradicionales.

Desafíos en la última milla y experiencia del consumidor

Uno de los mayores desafíos en la industria de electrodomésticos es la última milla. Según Mariela Blanda, «con un electrodoméstico grande no se puede llegar y tocar timbre sin aviso: el costo de una entrega fallida es muy alto«. La coordinación previa con el cliente es esencial para garantizar una entrega exitosa, considerando factores como horarios, acceso al edificio y condiciones del producto.

Para el consumidor, estos cambios han traído una mayor variedad de productos y una reducción de precios en sectores que históricamente habían sido más caros. Sin embargo, la otra cara de la moneda es el impacto en la industria local, con el cierre de fábricas y plantas, especialmente en el Conurbano bonaerense. El consumidor que hoy accede a productos más baratos puede enfrentar problemas laborales en el futuro.

Infraestructura y costos logísticos en Argentina

Argentina enfrenta un problema significativo de costos logísticos que triplican los de países vecinos como Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile. La infraestructura también es un obstáculo, con rutas en mal estado y una dependencia casi exclusiva del transporte por camión. Se requiere una inversión en transporte multimodal y en infraestructura que facilite el comercio hacia el interior del país.

Además, la experiencia del consumidor no termina con la compra en línea. La entrega exitosa del producto en el domicilio, sin daños y según lo esperado, es crucial para una compra satisfactoria. Esto subraya la importancia de una logística bien planificada y ejecutada.

En un entorno de cambios constantes, la adaptación es clave. El sector debe ser ágil y estar atento a las señales del mercado para evitar cisnes negros en la cadena de suministro que puedan resultar costosos. La recomendación es clara: adaptarse o morir.