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20 junio 2026

Islandia replantea su defensa y relación con la UE ante amenazas globales

Islandia, tradicionalmente segura bajo el paraguas de la OTAN, se ve obligada a replantear su defensa y futuro en la UE ante las amenazas de Donald Trump y el cambio en el panorama internacional

Islandia replantea su defensa y relación con la UE ante amenazas globales

Islandia, un país conocido por su paisaje volcánico y su escasa población, se encuentra en un momento de reflexión estratégica. Tradicionalmente, ha confiado en sus aliados de la OTAN y en Estados Unidos para su defensa, pero el actual contexto internacional está poniendo a prueba esta confianza.

Con una densidad de población de solo 3,8 habitantes por kilómetro cuadrado y una superficie de más de 103.000 kilómetros cuadradosIslandia ha sido un país sin ejército regular desde su independencia de Dinamarca en 1944. Sin embargo, las recientes declaraciones de Donald Trump y el creciente interés de Rusia en la región ártica están obligando a los islandeses a replantearse su seguridad.

La singularidad de Islandia en la OTAN

Islandia es el único país de la OTAN que no tiene un ejército regular. Desde su ingreso a la alianza en 1949ha confiado en la protección de sus aliados. El histórico líder británico Winston Churchill describió a Islandia como «un portaaviones imposible de hundir«, destacando su valor estratégico durante la Guerra Fría.

La geografía de Islandia, con su inhóspito territorio y su escasa población, ha sido un factor determinante en la decisión de no mantener un ejército convencional. Sin embargo, la presencia de guardacostas bien equipados y la base aérea de Keflavíkutilizada por la OTAN, han sido suficientes para garantizar su seguridad hasta ahora.

Las amenazas de Donald Trump y el giro estratégico

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2026 y sus declaraciones sobre Groenlandia han generado preocupación en Islandia. Trump ha cuestionado el compromiso de Estados Unidos con la OTAN y ha hecho comentarios ambiguos que han sido interpretados como amenazas hacia Islandia.

«No sé si estarían ahí por nosotros. No estuvieron ahí en Islandia, eso se lo puedo decir«, declaró Trump en el Foro de Davós en enero. Aunque un portavoz aclaró que se refería a Groenlandia, sus palabras han dejado una huella de preocupación en la población islandesa.

Este cambio en la política exterior estadounidense, junto con el aumento de la percepción de la amenaza rusa, ha llevado a Islandia a considerar opciones alternativas para garantizar su seguridad.

La apuesta europea y el referendo del 29 de agosto

Ante este nuevo panorama, el gobierno de Islandia ha decidido reabrir las negociaciones para ingresar a la Unión Europeaun proceso que llevaba años congelado. El 29 de agosto se llevará a cabo un referendo para decidir si el país debe reanudar las conversaciones de adhesión al bloque europeo.

«Pese a que la Unión Europea no es una alianza militar, sus tratados contienen cláusulas más explícitas incluso sobre defensa mutua que la Carta Atlántica de la OTAN«, indica Eirikur Bergmannpolitólogo de la Universidad Bifröst.

La decisión no es sencilla. Islandia ya forma parte del espacio Schengen y otros elementos clave de la UE, pero la resistencia a ceder soberanía sobre sus recursos pesqueros ha sido un obstáculo importante. Sin embargo, la posibilidad de contar con una moneda estable como el euro y el respaldo de pertenecer al bloque en un mundo volátil están ganando adeptos.

En un mundo cada vez más incierto, los islandeses se enfrentan a una pregunta que durante décadas no tuvieron que plantearse: la de quién y cómo garantiza su seguridad. El resultado del referendo del 29 de agosto marcará un punto de inflexión en la historia de este pequeño pero estratégico país.

Autor

Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.