En la tarde del 06.08.2026, el refugio Kellan en San Andrés se vio sacudido por un acto de vandalismo que ha puesto en riesgo la supervivencia de los animales bajo su cuidado. El robo del quiosco ubicado frente al hotel Decameron de San Luis, ha dejado a la organización sin los recursos necesarios para mantener su labor diaria.

El fundador del refugio, conocido como Kella, expresó su consternación al descubrir que se habían llevado absolutamente todo equipos de sonido, parlantes, vasos, botellas y otros elementos esenciales para la operación del quiosco. Este establecimiento no solo era un punto de venta de bebidas y servicios turísticos, sino también el sustento económico que permitía cubrir los gastos veterinarios y la alimentación de los animales rescatados.

Un golpe directo a la labor de rescate

El quiosco del refugio Kellan era mucho más que un simple establecimiento comercial. Era una fuente vital de ingresos que permitía a la organización cubrir los costos de alimentación, tratamientos médicos y mantenimiento de las instalaciones. La pérdida de estos recursos ha dejado a la fundación en una situación crítica, poniendo en riesgo la continuidad de su labor.

Kella, visiblemente afectado, manifestó que para algunos puedan ser solo cosas pero para ellos representaban una de las pocas formas de conseguir lo necesario para sostener a los animales. La ubicación del quiosco, frente a un hotel con alto tránsito de personas y cámaras de seguridad, ha generado preocupación y preguntas sobre cómo pudo ocurrir este robo sin que nadie notara nada.

Una situación que se repite

Este no es el primer incidente que enfrenta el refugio Kellan. En abril de este año, Kella ya había denunciado amenazas y hostigamientos relacionados con su labor de rescate animal. En una ocasión, mientras recolectaba cocos para vender agua y destinar los recursos a los animales, fue agredido. Posteriormente, un grupo de seis personas armadas irrumpió en el refugio y retuvo a Kella, dejando a la fundación en un estado de alerta y vulnerabilidad.

Andrea Portilla, esposa de Kella y también responsable de la organización, relató la agresión y expresó su cansancio ante las constantes injusticias. Estamos tristes. Estamos cansados. Estamos golpeados de tantas injusticias. Dios nos de fuerza escribió en redes sociales. La situación actual, con el robo del quiosco, ha agravado aún más la crisis que enfrenta la fundación.

Un llamado a la solidaridad

Ante la gravedad de la situación, el refugio Kellan ha hecho un llamado desesperado a la comunidad para recibir apoyo. La organización necesita alimentos, insumos veterinarios y recursos para reconstruir el quiosco y poder continuar con su labor. Las personas interesadas en colaborar pueden comunicarse a través de la cuenta oficial de Instagram de la fundación, @kellan__sai.

Figuras públicas como el exfutbolista Leonel Álvarez se han sumado al llamado de apoyo, difundiendo el mensaje en sus redes sociales. Lo que hicieron hoy no se lo hicieron solamente a nosotros. Se lo hicieron a todos los animales que dependen de nosotros expresó la fundación en sus redes, reiterando su compromiso de continuar con su labor mientras tengan fuerzas y apoyo de la comunidad.

Mientras buscan alternativas para superar esta difícil situación, los responsables del refugio esperan que las cámaras de seguridad o los posibles testigos permitan esclarecer el robo y establecer quiénes estuvieron detrás del hecho. Porque ellos no tienen la culpa. Y mientras ellos nos necesiten, aquí estaremos concluyó la organización.