El 23 de junio de, el Reino Unido tomó una decisión histórica al votar a favor de salir de la Unión Europea. Diez años después, el Brexit sigue siendo un tema de intenso debate, con consecuencias que se extienden más allá de las fronteras británicas. En este artículo, examinamos cómo ha cambiado el Reino Unido en aspectos económicos, políticos y sociales, y qué relación mantiene hoy con la Unión Europea.
El politólogo Camilo Tamayo Gómez nos ayuda a analizar el legado del Brexit, un proceso que ha redefinido la posición del Reino Unido en el escenario global.
El impacto económico del Brexit
El Brexit ha tenido un impacto significativo en la economía británica. Según un estudio del National Bureau of Economic Research (NBER) publicado en diciembre de 2026, el crecimiento del PIB del Reino Unido se ha reducido entre un 6% y un 8% como consecuencia de la salida de la UE. Actualmente, el PIB del Reino Unido se estima en 4,26 billones de dólares (3,67 billones de euros), situándolo como la sexta economía del mundo.
La libra esterlina también ha sufrido una depreciación notable. Tras el referéndum, la divisa británica cayó un 10% y nunca ha recuperado sus niveles previos al Brexit. En, la libra cotizaba a 1,50 frente al dólar y a 1,31 frente al euro. En 2026, su valor es de 1,34 y 1,15, respectivamente, lo que representa una depreciación del 11 al 12%.
Inversión y productividad
El Brexit ha convertido al Reino Unido en un lugar menos atractivo para la inversión. La inversión en el país es un 12% a 18% inferior a su potencial, según el NBER, y es la más baja entre las naciones industrializadas del G7. La incertidumbre generada por el divorcio europeo ha afectado la productividad de las empresas, mermado la innovación y llevado a las multinacionales a trasladar sus operaciones a territorio de la UE.
Además, el FTSE 100 de la bolsa londinense, aunque ha crecido un 62% y superó su récord a principios de año, ha quedado rezagado con respecto a otras plazas europeas debido al ‘éxodo’ de empresas que han cesado su cotización en la capital británica para mantener acceso preferencial al mercado común.
Inflación y deuda
La inflación británica ha acumulado un aumento del 40,9% desde junio de hasta abril de 2026, con un repunte anual del 3,40%. Esta presión inflacionaria es resultado de una combinación de factores, como el impacto de la pandemia, las guerras en Ucrania y Oriente Medio, y el Brexit como agravante estructural. La deuda acumulada británica se sitúa en el 95,5% del PIB, sus niveles máximos desde la década de 1960.
La inestabilidad política, incluyendo el fallido ‘minipresupuesto’ de Liz Trussha aumentado el pánico fiscal y erosionado la confianza inversora en el país. Como consecuencia, la rentabilidad de los bonos soberanos a 30 años subió por encima del 5,8%, su máximo nivel desde 1998, encareciendo drásticamente la financiación del Estado.
Comercio y migración
La Unión Europea sigue siendo el principal socio comercial del Reino Unido, representando un 41,4% de las exportaciones totales. Sin embargo, el Brexit ha impuesto más trabas burocráticas, controles aduaneros y ha incrementado los costes. La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR) estima que tanto las exportaciones como las importaciones británicas serán, a largo plazo, un 15% inferiores a si el país siguiera en la UE.
A pesar de esto, el Brexit ha permitido al Reino Unido recuperar las competencias para firmar sus propios tratados comerciales con otros mercados mundiales, como el Asia-Pacíficosin depender de Bruselas.
Flujos migratorios
Aunque se esperaba que el Brexit redujera drásticamente la inmigración hacia el Reino Unido, la realidad es que ha frenado la libre circulación de trabajadores procedentes de la UE, pero el país ha atraído más inmigración de países extracomunitarios, como la India. Tras endurecer los requisitos migratorios y limitar los visados, la migración neta en el país cayó el año pasado casi un 50%.
Inestabilidad política y futuro del Brexit
El Brexit ha dejado tras de sí seis primeros ministros en el 10 de Downing Street. Actualmente, Nigel Farageartífice clave del ‘Leave’ en, lidera la formación populista de derechas Reform UK y encabeza las encuestas para las generales de con una agenda antiinmigración y de recortes fiscales.
La llegada del actual primer ministro, el laborista Keir Starmeral poder en 2026 supuso un ‘replanteamiento’ de las relaciones con Bruselas. Starmer ha afirmado que el Brexit ha hecho al Reino Unido ‘más pobre’ y ‘más débil’ en materia de seguridad, y ha disparado la inmigración. Su Gobierno busca volver a poner al país ‘en el corazón de Europa’.
Además de acuerdos bilaterales en comercio y defensa, este ‘reseteo’ se materializará en con el regreso del Reino Unido al programa de intercambio Erasmus+. Según una encuesta de YouGovel 70% de los británicos respalda hoy en día un vínculo más cercano con la UE.



