En las últimas horas, la región del Cauca ha sido testigo de una serie de incidentes violentos que han puesto en alerta a las autoridades y a las comunidades locales. Los hechos, ocurridos en zonas rurales de Timbío y en el corredor que conecta Coconuco con Isnoshan generado una ola de preocupación y llamado la atención de las fuerzas de seguridad.
El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) ha denunciado estos hechos, calificándolos como graves violaciones a la autonomía y a las estructuras de gobierno propio de los pueblos indígenas. Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a los responsables de estos actos de violencia.
Hurto de camión y secuestro de conductor en Timbío
En la mañana del martes 9 de juniohombres armados interceptaron un camión tipo Turbo de color blanco en la vereda Las Cruces IIzona rural del municipio de Timbío. Según versiones preliminares, los hombres obligaron al conductor a detenerse y posteriormente se lo llevaron junto con el vehículo.
Testigos indicaron que el automotor fue visto por última vez en la vereda La Lagunaen dirección hacia el corregimiento de Paispamba. Esta información permitió orientar las labores de búsqueda por parte de las autoridades. Horas después, el miércoles 10 de junioel camión, que transportaba café, fue recuperado por la policía en el sector de La Lagunacon destino al municipio de Sotará.
Durante el operativo, fueron capturadas tres personas señaladas como presuntas responsables del hurto. Además, se logró la liberación del conductor, quien permanecía retenido. Tanto el vehículo como la carga fueron recuperados en su totalidad. Los capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía para el proceso de judicialización correspondiente.
Secuestro y rescate de autoridades indígenas
En un hecho paralelo, el CRIC denunció el secuestro de cuatro integrantes de comunidades indígenas en la vía que comunica Coconuco con el municipio de Isnos. Entre las víctimas se encontraban dos autoridades del Resguardo Indígena de Santa Rosaperteneciente a la zona Tandachiridu Wasiasí como dos miembros de esquemas de protección comunitaria.
Durante el hecho, también fue hurtado el vehículo de protección colectiva en el que se movilizaban. Gracias a la reacción inmediata de las autoridades tradicionales y la Guardia Indígenase logró recuperar el automotor y rescatar a las cuatro personas, quienes fueron puestas a salvo.
Sin embargo, durante el operativo humanitario, integrantes de la Guardia Indígena y autoridades ancestrales fueron atacados a disparos por un grupo armado. Afortunadamente, no se registraron heridos ni fallecidos en este incidente.
Llamado urgente y alerta humanitaria
El CRIC rechazó estos hechos, señalando que constituyen una grave violación a la autonomía y a las estructuras de gobierno propio de los pueblos indígenas. Asimismo, alertó sobre el riesgo inminente que enfrentan las autoridades, los guardias indígenas y los equipos de derechos humanos en el ejercicio de control territorial.
La organización hizo un llamado urgente al Estado colombiano y a la comunidad internacional para que se adopten medidas efectivas que garanticen la seguridad de las comunidades en el Cauca. Mientras tanto, las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a los responsables de estos hechos violentos.



