En la mañana del 1 de octubre de 2026 aproximadamente a las 8:30 a.m., la Escuela Secundaria General No. 13 del ejido La Unión, en Torreón, Coahuila fue escenario de un violento asalto. Dos jóvenes, ambos de 18 años y hermanos, lograron colarse dentro del recinto mientras sonaba el timbre de cambio de clase.

Los agresores, identificados como exalumnos de la institución, portaban machetes y varios petardos. Primero detonaron un artefacto que describieron como «primer aviso» y, sin mediar más, iniciaron una corriente de ataques contra profesores y estudiantes que se encontraban en aulas y baños. La violencia se extendió rápidamente, dejando como saldo, al menos, cinco personas heridas.

Detalles del ataque y de los heridos

La víctima fatal fue la subdirectora Neri Edith Nevárez González docente de 57 años, quien recibió múltiples lesiones con arma blanca y falleció en el acto, según confirmó el fiscal general de Coahuila. Entre los estudiantes heridos, tres resultaron con daño serio; uno de ellos perdió la mano izquierda. Los nombres de los alumnos no fueron divulgados, pero se confirmó que uno estaba en estado de gravedad y otro, de 13 años, sufrió amputación parcial.

Respuesta de la comunidad y detención de los responsables

Los dos sospechosos fueron aprehendidos por residentes del ejido que los reconocieron como miembros conocidos de la comunidad. La Policía del Estado los trasladó a la Fiscalía, donde fueron puestos a disposición de la autoridad competente. Hasta el momento, no se ha detectado ninguna amenaza previa ni indicios de que el ataque formara parte de una organización estructurada.

Reacción de autoridades locales y estatales

El alcalde de Torreón, Miguel Riquelme expresó su dolor a través de redes sociales, reiterando la solidaridad con estudiantes, docentes y familias, y señaló que el gobierno municipal trabajará coordinado con el Gobierno del Estado para brindar apoyo a la comunidad afectada. Por su parte, el fiscal general, Federico Fernández Montañez señaló que los agresores actuaron por «sentimientos contra la escuela» y descartó la existencia de una amenaza previa. «Son dos personas, hermanos mayores de edad, exalumnos de la institución», afirmó, añadiendo que no había un objetivo específico más allá del anonimato del lugar.

El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas condenó el delito y aseguró que los responsables enfrentarán una sanción “total y fulminante”. Asimismo, el Gabinete de seguridad de México emitió un comunicado de condolencias y confirmó que las investigaciones continúan en coordinación con autoridades estatales y municipales.

El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en los planteles educativos. El Consejo Cívico de las Instituciones (CCI) solicitó una revisión exhaustiva de los protocolos de prevención y evacuación en escuelas, mientras expertos en salud mental recordaron la importancia de atender factores como el entorno familiar y la exposición a contenidos violentos en redes sociales.

La partida de la subdirectora Nevárez ha generado consternación en la comunidad educativa. En las puertas del plantel se levantaron veladoras y mensajes de apoyo, recordando su dedicación al aula y su impacto en cientos de jóvenes. El duelo colectivo se refleja en la magnitud de la respuesta ciudadana y en la promesa de las autoridades de reforzar la seguridad para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.