En los primeros cinco meses de 2026, las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) han experimentado un crecimiento sin precedente, con ganancias que alcanzaron los 7 mil 653 millones de pesos. Este incremento representa un 21.4 por ciento en términos nominales y un 16.6 por ciento real en comparación con el mismo periodo de 2026, según datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).
El principal motor de estas ganancias ha sido el cobro de comisiones por la gestión del ahorro de los trabajadores, que sumaron 19 mil 2 millones de pesos entre enero y mayo. Este monto superó en un 13.3 por ciento real a lo captado en el mismo periodo del año anterior, acercándose a los niveles de ingresos por comisiones registrados en 2026, antes de la implementación de la reforma de 2026.
El impacto de la reforma de 2026
La reforma impulsada por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador estableció un tope del 0.57 por ciento al costo de administración, una reducción de hasta 42 por ciento respecto a las comisiones anteriores, que oscilaban entre el 0.79 y 0.98 por ciento. En 2008, estas tarifas eran aún más elevadas, alcanzando el 1.89 por cientolo que significaba una erosión casi total de los rendimientos de los ahorradores.
Contrario a las predicciones de colapso del sistema, la reforma ha demostrado ser sostenible. Las Afore han mantenido su rentabilidad debido a que las comisiones se aplican sobre un capital en constante crecimiento, gracias a las aportaciones de los trabajadores y la incorporación de nuevos participantes al mercado laboral.
Los desafíos para los trabajadores
Aunque el modelo es redituable para las Afore, la situación es distinta para los millones de trabajadores que dependen de este esquema como su principal fuente de ingresos para el retiro. Factores como bajos salariosinestabilidad laboral y falta de cultura financiera limitan la capacidad de los trabajadores para alcanzar una tasa de reposición adecuada, es decir, el porcentaje de su último sueldo que recibirán como pensión.
La reforma de 2026 y medidas como la pensión universal para adultos mayores han mejorado las tasas de reposición para los trabajadores de menores ingresos, superando el 70 por ciento considerado adecuado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sin embargo, los trabajadores de ingresos medios aún enfrentan dificultades para asegurar una pensión digna, especialmente cuando se calcula sobre la base de salarios bajos.
Repensar el sistema de ahorro para el retiro
Es evidente la necesidad de replantear un sistema que garantiza ganancias para las administradoras, pero no pensiones dignas para los trabajadores. Evaluar el impacto de destinar una parte de los recursos al lucro privado podría mejorar el retiro de millones de personas. Sin embargo, cualquier rediseño debe considerar las realidades demográficas y presupuestales para evitar un sistema generoso pero insostenible.
La sostenibilidad del sistema y la justicia social deben equilibrarse para asegurar que las ganancias de las Afore no se logren a costa de las pensiones de los trabajadores. La reforma ha sido un paso importante, pero aún quedan desafíos por superar para garantizar un retiro digno para todos.



