El Caribe colombiano se encuentra en medio de una crisis hídrica sin precedentes. La falta de lluvias, asociada al fenómeno de El Niño está afectando gravemente a los agricultores y ganaderos de la región. Municipios como Luruaco, Baranoa y Sabanalarga en el Atlántico así como 40 de los 46 municipios de Bolívar enfrentan dificultades extremas de abastecimiento de agua.
La situación es crítica, con reservorios naturales secos y cultivos que no pueden ser sembrados. El ganado sufre desnutrición y mortandad, y la producción de leche ha caído entre un 55% y un 60% en comparación con el mismo período de 2025. Esta crisis no solo afecta a los grandes productores, sino que golpea con mayor fuerza a los pequeños agricultores y ganaderos, que representan cerca del 85% de la población rural en la región.
El impacto en la agricultura y la ganadería
La Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) ha reportado que numerosos agricultores no han podido sembrar debido a la escasez de agua. Municipios como Tubará, Juan de Acosta y Polonuevo están entre los más afectados. La falta de lluvias ha secado los reservorios naturales, dejando a los campesinos sin recursos para mantener sus cultivos.
En el sector ganadero, la situación es igualmente grave. Los productores reportan ganado en condiciones de desnutrición, disminución de pasturas e incluso mortandad de animales por la dificultad para acceder al agua. La producción de leche en el Atlántico ha registrado caídas significativas, afectando tanto a los pequeños como a los grandes productores.
Bolívar: 40 municipios en alerta roja
Bolívar es uno de los departamentos más afectados por la sequía. Según la Oficina de Prevención de Riesgos de Bolívar 40 de los 46 municipios del departamento enfrentan dificultades relacionadas con el abastecimiento de agua. 15 municipios se encuentran bajo alerta roja y varios ya han declarado situaciones de calamidad asociadas a la temporada seca.
Las autoridades han tenido que desplegar carrotanques en distintas poblaciones para garantizar el suministro básico de agua a las comunidades. Además, se reportan afectaciones en cultivos y episodios asociados al intenso calor. La gravedad del escenario ha llevado a funcionarios departamentales a solicitar apoyo especial del Gobierno nacional para enfrentar los efectos de la sequía.
Magdalena: sequía e incendios forestales
En Magdalena el panorama está marcado por dos fenómenos simultáneos: la preocupación por el abastecimiento de agua y el aumento de incendios forestales. Durante las últimas semanas, se ha advertido que cerca de 20 municipios podrían verse expuestos a problemas de suministro hídrico derivados de las condiciones climáticas actuales.
A ello se suma la emergencia recurrente registrada en el Vía Parque Isla Salamanca donde nuevamente se reportan incendios forestales que ya han consumido decenas de hectáreas de vegetación. Los efectos de estos incendios se sienten incluso en Barranquilla debido a la presencia de humo y el deterioro de la calidad del aire.
El Gobierno nacional ya había advertido desde julio que buena parte del Caribe colombiano aparece dentro de las zonas con riesgo alto o muy alto de enfrentar problemas de abastecimiento de agua debido a la consolidación del fenómeno de El Niño. Municipios de La GuajiraMagdalenaCesarBolívarSucre y Córdoba figuran dentro de los territorios más expuestos al desabastecimiento.
Las primeras señales ya son visibles. La pérdida de cultivos, el ganado afectado por falta de agua y alimento, y los frecuentes incendios forestales tienen a los territorios sometidos a las medidas de contingencia. La situación es crítica y requiere una respuesta urgente para mitigar los efectos de la sequía en la región Caribe.



