En un desarrollo que ha encendido las alarmas en la comunidad internacional, los rebeldes hutíes han logrado un avance significativo en Yemen, tomando el control de la estratégica ciudad portuaria de Moca y la isla de Perim. Estas conquistas los acercan peligrosamente al estrecho de Bab el-Mandeb una de las rutas marítimas más cruciales del mundo, que conecta el mar Rojo con el océano Índico.
El estrecho de Bab el-Mandeb es una arteria vital para el transporte de petróleo y mercancías entre Asia y Europa. Su control por parte de los hutíes plantea serios riesgos para la navegación y la economía global, especialmente en un contexto ya marcado por las tensiones en el estrecho de Ormuz.
El avance hutí y sus implicaciones estratégicas
Los hutíes, un grupo rebelde respaldado por Irán, han intensificado sus operaciones en los últimos días, logrando capturar Moca el jueves y Perim el viernes. Estas conquistas les permiten ejercer un mayor control sobre la costa yemení del mar Rojo y, por extensión, sobre el estrecho de Bab el-Mandeb.
Aunque los hutíes han asegurado que la navegación seguirá siendo segura para todos los buques, excepto para los saudíes, su avance ha generado preocupación en la comunidad internacional. El estrecho de Bab el-Mandeb es una ruta clave para las exportaciones de petróleo de Arabia Saudita, que ha tenido que desviar parte de su producción debido a las restricciones en el estrecho de Ormuz.
El impacto en el comercio global y los precios del petróleo
El control hutí sobre el estrecho de Bab el-Mandeb podría tener graves consecuencias para el comercio global y los precios del petróleo. Esta ruta es utilizada por aproximadamente el 12% del comercio mundial, incluyendo petróleo, gas natural licuado y otros productos esenciales.
En caso de un bloqueo o restricción en el estrecho, las navieras se verían obligadas a rodear África por el cabo de Buena Esperanza, una ruta mucho más larga y costosa. Esto podría aumentar significativamente los precios del transporte marítimo y, por ende, el costo de los productos importados.
Además, el avance hutí se produce en un contexto de ya elevadas tensiones en el estrecho de Ormuz, donde Irán ha restringido el tráfico marítimo. Esto ha llevado a Arabia Saudita a desviar parte de su producción de petróleo hacia el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, una alternativa que ahora también se ve amenazada.
Reacciones internacionales y posibles escenarios
La comunidad internacional ha reaccionado con preocupación al avance hutí. El Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión de emergencia para discutir la situación, mientras que Estados Unidos ha ofrecido apoyo a Arabia Saudita en forma de información de inteligencia.
Sin embargo, hasta el momento, no se ha considerado una intervención militar directa. La situación en Yemen sigue siendo compleja y volátil, con al menos 46,000 personas desplazadas debido a los recientes combates.
En cuanto a los precios del petróleo, el barril de Brent ha superado los 100 dólares, reflejando las preocupaciones sobre la posible interrupción de los suministros. Si la situación persiste, el mundo podría enfrentar no solo una crisis energética, sino también un nuevo episodio de inflación y estancamiento económico.



