El municipio de Anorí ubicado en el Nordeste antioqueño se encuentra en estado de alerta máxima tras la imposición de un toque de queda y otras restricciones por parte del Estado Mayor Central del Frente 36 de las disidencias de las Farc. La situación ha generado profunda preocupación entre los habitantes y las autoridades locales.
Un panfleto difundido por la organización armada ilegal establece una serie de medidas drásticas que buscan ejercer un control estricto sobre la población civil. Las disposiciones, justificadas bajo el pretexto de defender el territorio del abandono estatal y de supuestas incursiones paramilitares, incluyen restricciones a la movilidad y a la vida nocturna en el municipio.
Restricciones a la movilidad y vida nocturna
Entre las medidas más destacadas se encuentra la imposición de un toque de queda que prohíbe la circulación de personas en el casco urbano después de las 11:30 p. m. de lunes a viernes, y a partir de las 2:30 a. m. durante los fines de semana y festivos. Además, se ha vetado el tránsito vehicular en la vía que conecta a Anorí con Medellín entre las 10:00 p. m. y las primeras horas de la mañana, permitiendo el paso únicamente a misiones médicas y organismos de socorro.
La organización guerrillera también ha prohibido los remates de fiestas en la zona urbana y rural tras el cierre comercial de los establecimientos nocturnos. Asimismo, se ha vetado expresamente las carreras y piques de vehículos en el municipio.
Orden de desalojo para forasteros
Una de las medidas más delicadas ordena la salida inmediata del municipio a toda persona forastera, otorgando un plazo perentorio de 24 horas para abandonar la localidad. Esta disposición ha generado gran preocupación entre los visitantes y residentes temporales en Anorí.
El comunicado concluye con advertencias directas contra quien decida ignorar las normas señaladas, asegurando que la comunidad que incumpla las órdenes deberá asumir sanciones impuestas directamente por la guerrilla. Esta situación ha generado profunda preocupación en las autoridades territoriales y defensores de derechos humanos, quienes señalan la constante vulneración de la libertad de movilidad y la seguridad de los habitantes de esta zona del departamento.
Respuesta de las autoridades
Hasta el momento, no hay una respuesta oficial por parte de la Alcaldía o la Gobernación de Antioquia ante esta situación. La falta de una postura clara por parte de las autoridades locales ha aumentado la inquietud entre los habitantes de Anorí, quienes esperan medidas concretas para garantizar su seguridad y libertad de movilidad.
La situación en Anorí refleja los desafíos que enfrentan los municipios del Nordeste antioqueño en materia de seguridad y control territorial. La imposición de medidas restrictivas por parte de grupos armados ilegales sigue siendo un problema recurrente en la región, afectando la vida cotidiana de sus habitantes y generando un clima de incertidumbre y temor.



