En un contexto de creciente interés internacional por la situación en Venezuela, la presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, Dinorah Figuera ha manifestado su apoyo a las declaraciones realizadas por el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados UnidosJim Risch y el senador John Curtis. La dirigente venezolana ha destacado la importancia de seguir una ruta política clara para el restablecimiento de la democracia en su país.
La coincidencia entre Figuera y los legisladores estadounidenses se centra en la necesidad de que cualquier proceso de interlocución se desarrolle bajo criterios de transparenciabuena fe y con objetivos claros. Esta alineación de posturas se ha hecho pública a través de una publicación en la red social X donde Figuera expresó su apoyo a las declaraciones de los senadores.
La importancia de los resultados sobre la retórica
Figuera ha subrayado que la Asamblea Nacional electa en 2015 enfrenta este contexto con firmeza y determinación. La dirigente parlamentaria ha recalcado que el éxito de cualquier esfuerzo internacional o mesa de negociación dependerá del impacto real en la ciudadanía venezolana. «Desde la AN2015 lo afrontamos con seriedad y determinación, convencidos de que será juzgado no por su retórica, sino por los resultados que logre para el pueblo venezolano», afirmó la diputada.
Esta postura refleja una enfoque pragmático en el que los resultados concretos son más valorados que las declaraciones o promesas. Figuera ha insistido en que cualquier acuerdo debe conducir a la recuperación de la democracia mediante elecciones libres y justas.
El contexto de las declaraciones
Las declaraciones de Figuera responden a los señalamientos realizados por los senadores Risch y Curtis, quienes han fijado posición sobre la crisis venezolana. Los legisladores estadounidenses han demandado garantías electorales reales la liberación de presos políticos y la restitución del Estado de derecho como premisas indispensables para cualquier resolución política.
Frente a estos planteamientos, la representación legislativa en el exilio ha reiterado su intención de coordinar acciones con sus aliados internacionales. El objetivo es impulsar soluciones definitivas a la crisis que atraviesa Venezuela. Esta coordinación busca no solo abordar los aspectos políticos, sino también garantizar el bienestar y los derechos de la ciudadanía.
La alineación entre Figuera y los senadores estadounidenses marca un momento crucial en la búsqueda de una solución pacífica y democrática para Venezuela. La transparencia y la buena fe son valores fundamentales que guiarán este proceso, con el fin de lograr acuerdos concretos que beneficien al pueblo venezolano.



