En el escenario político colombiano, un nuevo actor ha surgido con fuerza: Abelardo de la Espriella un empresario y abogado que ha dejado atrás su vida de lujos en Florencia para aspirar a la presidencia del país. Con un discurso radical y un estilo de campaña que ha generado tanto fervor como controversia, De la Espriella se presenta como la alternativa a la izquierda representada por el presidente Gustavo Petro.
De la Espriella, apodado «El Tigre», ha capitalizado el desencanto con la clase política tradicional y con la izquierda para acercarse a la presidencia. Con 47 años, este «outsider» respaldado por Donald Trump aspira por primera vez a un cargo de elección popular tras años dedicado a defender a paramilitares, narcotraficantes, políticos corruptos y estrellas de fútbol.
Un candidato con estilo propio
De la Espriella se define como un judeocristiano y un caribeño y ha dejado atrás una vida de lujos en la ciudad italiana de Florencia para aspirar a gobernar Colombia con un discurso radical. En espectáculos ambientados con fuegos artificiales y rugidos de tigre, promete «reconstruir la República», recuperar la seguridad y defender la democracia «por la razón o por la fuerza».
El candidato suele vestir trajes impecables sin corbata y mocasines, y también usa la camiseta amarilla de la selección de fútbol, lo que le ha valido críticas de la izquierda por apropiarse de este símbolo. De nacionalidad estadounidense y colombiana, De la Espriella ha sido cuestionado sobre sus vínculos pasados como abogado y el origen de su fortuna. Antes de postular a la presidencia, presumía en redes sociales de viajes en aviones privados, trajes de sastrería, sombreros y lentes oscuros de lujo.
Propuestas radicales y controversias
De la Espriella ha generado polémica con declaraciones consideradas machistas y homofóbicas aunque esto no ha afectado su popularidad. Durante la campaña, ha denunciado amenazas de muerte y ha dado discursos detrás de un cristal antibalas. Entre sus propuestas más radicales se encuentran la construcción de megacárceles donde los presos estarían a «diez pisos bajo tierra» alimentados «con pan y agua», y la reducción del tamaño del Estado en un 40%.
El candidato también ha prometido aliarse militarmente con Estados Unidos e Israel para combatir a las mafias y sepultar el tribunal surgido del acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC en 2016. «En mi gobierno, bandido que no se someta (a la justicia) será dado de baja», ha declarado.
Un discurso inspirado en líderes internacionales
De la Espriella se inspira en mandatarios como Donald TrumpJavier Milei y Nayib Bukele y cree que «la política necesita más empresarios y menos políticos». «Yo no soy un mercader de ilusiones, soy un empresario de realidades», ha afirmado en campaña.
El candidato ha generado controversia con declaraciones como «tengo los cojones para gobernar con mano de hierro» y ha prometido un gobierno «inflexible frente al terrorismo». En sus redes sociales, se le ve fumando tabaco o promocionando sus negocios de vinos y rones, y también tiene su propia marca de ropa llamada «De la Espriella Style«.
Un fenómeno político en ascenso
De la Espriella ha logrado dejar atrás a la derecha tradicional, representada por el influyente expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), cuya candidata naufragó en la primera vuelta. Sin embargo, la senadora Paloma Valencia que quedó en tercer lugar en la primera vuelta electoral, anunció su apoyo a favor de De la Espriella.
El candidato ha generado un fenómeno político único, con seguidores que lo acompañan en sus mítines con camisetas de la selección de fútbol y gritando «¡fuera Petro!». «Vinimos a cambiar la política para siempre, hoy es el partido más importante de la historia de Colombia», ha declarado De la Espriella.
En un país polarizado, De la Espriella representa una alternativa radical a la izquierda, con un discurso que ha conectado con un electorado cansado de la inseguridad y en busca de soluciones de choque. Con su estilo único y sus propuestas controvertidas, «El Tigre» se ha convertido en un fenómeno político que promete cambiar el rumbo de Colombia.



