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27 junio 2026

Cómo los mineros de Cornualles llevaron el fútbol a México

Una historia de migración, cultura y deporte que une a Cornualles y México a través del fútbol

Cómo los mineros de Cornualles llevaron el fútbol a México

En el corazón de México, en el estado de Hidalgo, se encuentra una historia que une dos mundos separados por el océano. Los aficionados del Club de Fútbol Pachuca conocido como los Tuzos rinden homenaje a sus raíces con una bandera que representa a un minero sosteniendo un hojaldre y un pico, flanqueado por las banderas de Cornualles.

Esta conexión transatlántica se remonta a 1824, cuando el ingeniero de minas John Taylor vio el potencial en las minas de Real del Monte un pueblo conocido también como Mineral del Monte. Taylor, que había tenido éxito en la minería de Cornualles, decidió invertir en México, lo que llevó a la migración de cientos de habitantes de Cornualles a Hidalgo en las décadas siguientes.

El inicio del fútbol en México

La primera referencia registrada de mineros de Cornualles practicando deporte en Hidalgo se refiere al críquet. A finales de la década de 1850, Frank Rule un magnate minero originario de Cornualles, fundó un equipo de críquet en Pachuca. Según la doctora Sharron Schwartz especialista en migración minera de Cornualles, ‘los clubes de fútbol surgieron de los clubes de críquet. De hecho, algunos de ellos eran intercambiables y los jugadores de críquet eran los futbolistas’.

La primera mención de un equipo de fútbol en Pachuca data de 1892, cuando se produjo una ‘división’ entre los de Pachuca y ‘los hombres de la montaña’, es decir, los de Real del Monte. En 1895, Rule convocó una reunión que condujo a la fusión del Pachuca Cricket Club, el Pachuca Football Club y el Velasco Cricket Club, dando origen al Pachuca Athletic Club.

La influencia cultural y culinaria

No solo los mineros disfrutaban del fútbol en el campo; las mujeres de Cornualles también eran una parte fundamental del espectáculo de los días de partido. ‘Les encantaba acudir y a menudo vestían los colores del club’, comenta Schwartz. La primera referencia al consumo de hojaldres, conocidos en México como pastes fue cuando se detuvo el juego en un partido de críquet. Estos bocadillos eran esenciales para los mineros, ya que su corteza gruesa servía de ‘asa’ para las manos sucias y la masa era lo suficientemente resistente como para sobrevivir a una caída por el pozo de la mina.

El flujo constante de personas entre Hidalgo y Cornualles dio lugar a una peculiar cultura compartida. Era habitual oír hablar español con tanta frecuencia como inglés en los bares de Redruth y Camborne, en Cornualles. Antony Martin, cuyo tío abuelo William Bray fue uno de los jugadores más destacados de Pachuca a principios del siglo XX, cuenta que los hermanos de Bray trajeron consigo a Inglaterra algunas costumbres mexicanas, como comer pan en todas las comidas y poner pimienta de cayena a todo.

El legado de los Tuzos

A principios de la década de 1920, muchas personas en Pachuca, incluido Alf Crowle se fueron tras la Revolución Mexicana, lo que provocó que el club de fútbol perdiera a muchos de sus jugadores. Pachuca jugó su último torneo en la ‘era amateur’ del fútbol mexicano en 1922, y el club original se disolvió poco después. Sin embargo, en 1950 se refundó una nueva versión del club, que volvió a desaparecer y se refundó otra vez en 1960.

Desde entonces, el equipo ha logrado grandes éxitos, entre ellos siete títulos de liga mexicana y la Copa Sudamericana en 2006. Eduardo Hernández, aficionado del Pachuca, afirma que la herencia del club es importante para los aficionados. ‘El club está muy orgulloso de ello. Fuimos fundados por mineros y ellos nos trajeron el fútbol. La gente es consciente de eso’.

El apodo del club, ‘Tuzos’, hace referencia a un roedor excavador que habita en América del Norte y Central, y es un guiño a su herencia minera. ‘Es parte de nuestra identidad. Se puede encontrar esa palabra por todo Pachuca; por ejemplo, nuestro autobús se llama Tuzobus’, dice Hernández. ‘Aquí todo es ‘tuzo’. Es parte de lo que somos’.

En Cornualles, aunque el fútbol forma parte de la agenda semanal, el condado no es precisamente famoso por sus figuras futbolísticas. Sin embargo, la Kernow FA una ‘alianza futbolística’ que representa a Cornualles a nivel internacional, quiere organizar un partido entre su equipo de Cornualles y el Pachuca de México para impulsar el futuro del fútbol en el condado.

México, por su parte, se convirtió este verano en el primer país en ser sede de un Mundial masculino en tres ocasiones distintas. ‘En cada Mundial, somos los aficionados que aportamos más color y energía al torneo, y al ser en casa tiene que ser aún mejor’, dice Jared Borgetti el segundo máximo goleador de todos los tiempos de México y exdelantero del Pachuca.

Si hay algo que los primos transatlánticos de Cornualles e Hidalgo tienen en común este verano es que disfrutarán del Mundial con un pastry, o paste, en la mano.

Autor

Diego Morales

Diego Morales escribe igual de bien sobre la táctica de un derbi madrileño y una ruta gastronómica por Asturias. Periodismo deportivo con contexto y crónica de viaje con itinerario real.