En el año 1994, la selección argentina y todo un país vivieron un momento de profunda tristeza. Un evento que, en aquel entonces, impactó tanto como los golpes de Mike Tyson en sus combates nocturnos. Tras ganar los dos primeros partidos del Mundial 94 la FIFA anunció una noticia que alteraría el destino del torneo en suelo estadounidense.
El Four Seasons Hotel ubicado en las afueras de Dallas fue el escenario donde el dirigente mexicano Guillermo Cañedo hizo oficial una noticia que conmocionó a todos los argentinos. «Análisis de los especímenes de orina han dado resultado positivo«, declaró Cañedo, anunciando que Diego Maradona había violado las normas antidopaje. La AFA decidió retirar a Maradona del torneo, dejando a la selección argentina sin su estrella más brillante.
El lugar donde todo cambió
El hotel, hoy conocido como Ritz-Carlton ubicado en 4801 Lyndon B Johnson Fwy fue el cuartel central de la FIFA durante el torneo. Infobae visitó este lugar emblemático, donde Maradona vivió sus horas más difíciles como futbolista de la Albiceleste.
La habitación 714 donde Maradona se enteró de la noticia, estaba ocupada en el momento de la visita. Sin embargo, poder estar en el mismo ascensor, pisar la misma alfombra y estar tan cerca del lugar donde Maradona pasó horas de insomnio y tristeza fue una experiencia impactante.
Las palabras de Maradona
En el piso inferior, en la habitación 640 Maradona concedió una entrevista al periodista Adrián Paenza para Canal 13. Con ojos vidriosos y una chomba blanca, Maradona declaró: «Creéme que me cortaron las piernas«.
Maradona también compartió su dolor con su madre y las madres de sus hijas, Dalma y Gianinna Claudia Villafañe diciendo: «Ma, nos vamos del Mundial«.
En una conferencia de prensa, Maradona se defendió con contundencia: «Juro por mis hijas que es la fuerza que me trajo este Mundial, que yo no me drogué«. A pesar de su defensa, la decisión de la FIFA fue firme, y Maradona tuvo que abandonar el torneo.
El impacto en Argentina
La noticia de la suspensión de Maradona generó una profunda desazón en todo el país. El corazón de Maradona y el de millones de argentinos se rompió. La ilusión de ver a Maradona levantar otra Copa del Mundo se desvaneció.
Para siempre, la habitación 714 del hotel en Dallas quedará como el lugar donde se resquebrajó una ilusión. La ilusión de toda una selección que no soportó ver rendido a su estrella máxima.



