El sector ferroviario mexicano está viviendo una transformación sin precedentes. Con una apuesta estratégica por la infraestructura y la tecnología, el ferrocarril busca ganar terreno al transporte de carga por carretera, reduciendo la congestión vial y las emisiones contaminantes.

Esta revolución logística no solo promete mejorar la eficiencia del transporte de mercancías, sino también contribuir a un futuro más sostenible para el país.

La capacidad del ferrocarril: una solución eficiente

Un solo tren de carga tiene la capacidad de transportar el equivalente a unos 300 trailers lo que representa una solución significativa para la congestión en las carreteras. Según Óscar Del Cueto Cuevas presidente de Canadian Pacific Kansas City de México (CPKC) esta eficiencia se traduce en una reducción de hasta 75% en emisiones contaminantes en comparación con el transporte por carretera.

«No tendría que haber una política pública específica para lograrlo, pero sí incentivos«, declaró Del Cueto, destacando la importancia de los ferrocarriles como pilar de la logística nacional. «Hoy las carreteras están saturadas, tienen demasiados trailers«.

La cadena de frío se sube al tren

Una de las innovaciones más destacadas en esta estrategia de expansión es la incursión del ferrocarril en la llamada «cadena de frío«. CPKC ha invertido en más de 1,000 contenedores equipados con tecnología de refrigeración avanzada, diseñados para garantizar la integridad y calidad de productos perecederos, como proteínas animales y vegetales.

«Hasta ahora, los productos refrigerados sólo se movían en camión dentro del país, pero hemos invertido en más de mil contenedores refrigerados«, reiteró Del Cueto. Esta iniciativa cuenta con la colaboración del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) en Kansas City asegurando que los productos cumplan con todos los estándares de calidad y sanidad hasta su destino final.

El resurgimiento del ferrocarril en México

Onésimo Flores Dewey COO de Grupo PRODI y director de desarrollo de negocios de Mota-Engil calificó la historia del resurgimiento de los trenes en México como un proceso aún en desarrollo. Señaló que la industria ha experimentado un crecimiento notable en los últimos dos sexenios, impulsado por la ejecución de nuevos proyectos ferroviarios, tanto de carga como de pasajeros.

«Uno de los efectos secundarios de este tren en el sureste es que ahora que el nuevo gobierno empuja una agenda ambiciosa en infraestructura ferroviaria, hay empresas más capacitadas para sostener los proyectos a largo plazo«, afirmó Flores Dewey, destacando la resiliencia y capacidad de adaptación del sector.

Alstom refuerza su compromiso con México

El dinamismo del sector ferroviario también ha motivado a empresas como Alstom a expandir su capacidad productiva en México. Maite Ramos Gómez directora de Alstom México y el Norte de Latinoamérica, confirmó la inversión de la compañía en su planta de Ciudad Sahagún una instalación de 498,000 metros cuadrados.

«Hay que apostar y entender que el compromiso es desarrollar la industria en el país«, expresó Ramos Gómez. «El año pasado, Alstom destinó 9,000 millones de dólares en proveedores nacionales«.

Los especialistas del sector identifican la falta de modernización de puertos y terminales como los principales cuellos de botella que podrían obstaculizar el crecimiento de la infraestructura ferroviaria. No obstante, existe un optimismo generalizado, ya que el sector ferroviario se mantiene como una prioridad en la agenda del gobierno federal.

«En el sector privado estamos haciendo inversiones para tener más capacidad, creando terminales intermodales y corredores competitivos para el camión para fortalecer nuestra capacidad de carga«, concluyó Del Cueto, reafirmando la visión de un futuro donde el tren juegue un papel preponderante en la logística nacional.