En la localidad palestina de Qusra al sur de Nablus tres familias palestinas llevan una semana atrapadas en sus hogares, sin acceso a agua ni electricidad. Los colonos israelíes, que han establecido un puesto de avanzada cercano, han bloqueado todas las salidas y entradas, creando un estado de terror para los 15 ocupantes, entre ellos al menos dos niños.

La Oficina de Derechos Humanos en los Territorios Ocupados de las Naciones Unidas ha calificado estas acciones como criminales y ha denunciado el apoyo o tolerancia de las autoridades israelíes. Desde noviembre de 2026, los colonos han intensificado sus ataques, incluyendo invasiones de viviendas, agresiones físicas y vandalismo.

El asedio en Qusra: una semana de terror

El 9 de agosto, colonos israelíes cortaron el suministro de agua y electricidad a tres viviendas en Qusra. Al día siguiente, bloquearon todas las salidas y montaron una tienda entre las casas, impidiendo cualquier entrada o salida. Las familias, atrapadas en sus hogares, han denunciado la falta de respuesta de las fuerzas de seguridad israelíes presentes en el lugar.

Un vídeo difundido muestra a soldados israelíes rezando junto a los colonos, lo que podría indicar una colusión entre ambos. Aunque el 12 de agosto los soldados desmantelaron la tienda de los colonos, estos continúan rodeando las viviendas a 13 de agosto.

La respuesta internacional y el contexto histórico

La Oficina de Derechos Humanos ha instado a Israel a cumplir con sus obligaciones en virtud de las leyes de ocupación, incluyendo garantizar la seguridad de la población palestina y prevenir los ataques de los colonos. La Corte Penal Internacional ha dictaminado que todos los asentamientos israelíes son ilegales y que Israel está obligado a cesar toda actividad de asentamiento.

Cisjordania lleva bajo ocupación israelí desde la guerra árabe-israelí de 1967. Los asentamientos israelíes comenzaron a expandirse poco después de 1967, y la expansión violenta de los asentamientos supone un obstáculo cada vez mayor para una solución negociada de dos Estados.

Un patrón de violencia y impunidad

Solo entre enero y junio de 2026, la ONU documentó más de 3,000 ataques de colonos israelíes a palestinos en Cisjordania. En lo que va de 2026, la cifra ya supera los 1,400. La violencia de los colonos ha superado un punto de ruptura según la ONU, y forma parte de un patrón de violación continua del derecho internacional.

Las familias atrapadas en Qusra denuncian que las fuerzas de seguridad israelíes han bloqueado el acceso de médicos, activistas solidarios y periodistas. La Oficina de Derechos Humanos advierte que el tiempo se agota para estas familias antes de que sean desplazadas por la fuerza.