En la madrugada del 18 de septiembre de 2026, una llamada de auxilio proveniente de un arrendador de la comuna de Cerro Navia activó el protocolo de respuesta inmediata de Carabineros. El propietario había observado, a través de una ventana, prendas que imitaban la indumentaria propia de la Policía de Investigaciones (PDI) y del cuerpo policial chileno.

El teniente Manuel Narváez oficial de ronda de la Prefectura Santiago Occidente, describió que el operativo se desarrolló durante el turno nocturno, momento en el que los efectivos se desplazaron al domicilio señalado. Al arribar, los agentes descubrieron un escenario que superaba la mera sospecha de ropa falsificada: se hallaron armas de fuego municiones de variados calibres y, aproximadamente, cinco kilos de droga compuesta por clorhidrato de cocaína y pasta base, ya dosificada para su comercialización.

Detalles del hallazgo y la incautación

Los elementos confiscados incluyeron pistolas, revólveres y una cantidad significativa de balas de calibre.38, 9 mm y.45. Además, se almacenaron diversas piezas de vestuario que reproducían con exactitud los distintivos de Carabineros de Chile y de la PDI lo que sugiere una intención de camuflaje o de simulación de autoridad. La droga, valorada en varios millones de pesos, se encontraba en paquetes listos para su distribución en el mercado clandestino.

Detención y antecedentes de la presunta responsable

En el inmueble no había ninguna persona presente al momento del registro, pero la investigación permitió identificar a la arrendataria, una mujer chilena mayor de edad. Posteriormente, los investigadores ampliaron sus diligencias a dos domicilios adicionales dentro de la misma comuna. En uno de esos lugares se capturó a la mencionada mujer, quien ya cuenta con antecedentes policiales y mantiene medidas cautelares vigentes: arraigo nacionalarresto domiciliario nocturno y una prohibición de salida del país, imponidas en una causa relacionada con porte de armas y elementos destinados a la comisión de delitos.

Hipótesis de un «falso cuartel policial»

El teniente Narváez explicó que una de las líneas de investigación contempla la posibilidad de que la vivienda haya funcionado como un falso cuartel policial. Según esta teoría, la simulación de uniformes y la presencia de armamento podrían haber servido para planear robos u otros actos delictivos, aprovechando la apariencia de autoridad para intimidar o engañar a potenciales víctimas.

La hipótesis, todavía en fase de estudio, se suma a otras preguntas que la Fiscalía Centro Norte está investigando, como la procedencia de las armas y la posible vinculación de la detenida con otros delitos denunciados en Cerro Navia. La Fiscalía tiene a su cargo la tarea de determinar el origen de la droga, la cadena de suministro y la posible participación de organizaciones criminales.

Este caso subraya la importancia de la vigilancia vecinal y de la colaboración entre la comunidad y las fuerzas de seguridad. La denuncia de un simple vecino abrió una brecha que permitió desmantelar una red que combinaba tráfico de estupefacientesposesión ilegal de armas y la fabricación de uniformes falsos con fines delictivos.

Hasta el momento, la Fiscalía continúa con las pesquisas, ampliando los registros a potenciales cómplices y rastreando los canales de distribución de la cocaína incautada. Las autoridades han reiterado que cualquier indicio de simulación de autoridad será perseguido con todo el peso legal, a fin de prevenir que la apariencia de la ley sea utilizada como herramienta de ilícitos.