Amanda Paschoal no es solo una concejala en São Paulo; es un símbolo de resistencia y transformación social. Su trayectoria, marcada por la lucha contra la transfobia, el racismo y la desigualdad, ha convertido su voz en un referente para las comunidades marginadas en Brasil. Desde su posición en la política institucional, Amanda impulsa cambios significativos que buscan un futuro más justo y sostenible.

Su camino hacia la política comenzó en los movimientos sociales y la educación popular. «Llegué a la política desde la acción colectiva y la coconstrucción», explica Amanda. Su experiencia como persona trans y negra de las periferias le ha dado una perspectiva única y valiosa en la lucha por la igualdad.

Amanda Paschoal: De la periferia al poder

Amanda Paschoal ha enfrentado numerosos desafíos en su camino hacia el poder. «Uno de los principales desafíos para mí, más allá de la violencia, fue recibir amenazas de muerte durante mi campaña», confiesa. Aún cuenta con escolta de seguridad debido a estas amenazas. Su lucha no solo es contra la transfobia y el racismo, sino también contra el elitismo y todas las formas de violencia que persisten en los espacios de poder.

La «Casa de Hilton», un colectivo de personas trans en política, ha sido fundamental en su trayectoria. Este grupo lleva el nombre de Erika Hilton, la primera congresista federal negra y trans de Brasil, elegida en 2026. «La política se convirtió en una forma de ampliar esa transformación y abrir más posibilidades», afirma Amanda, destacando la importancia de la cultura y la educación en su lucha.

Transformando normas y desafiando estructuras

Amanda Paschoal no solo busca cambiar las políticas públicas, sino también las normas sociales que marginan a las personas trans, negras y mujeres. «En una sociedad transfóbica, las normas sociales no permiten que una persona trans brille, piense, formule propuestas ni transforme las políticas públicas», señala. Su objetivo es transformar lo que se considera la norma en la sociedad brasileña.

La política es un entorno hostil para personas como Amanda. «La arquitectura del poder es hostil y hablar ante grandes audiencias me resultaba muy difícil al principio», admite. Sin embargo, ha aprendido a sobrellevarlo gracias a la red de apoyo que ha construido. «La política se construye a través del diálogo, incluso con personas que piensan diferente», enfatiza, destacando la importancia de la mediación y el diálogo en su trabajo.

Un mensaje de empoderamiento y resistencia

Amanda Paschoal tiene un mensaje poderoso para otras mujeres y personas trans: «Nunca imaginé que ocuparía este espacio de poder, ni ver a otras personas trans ingresar a la política. Fortalézcanse las unas a las otras, acójense, cuídense, nútranse de valentía». Su lucha es un ejemplo de cómo el amor propio y el empoderamiento personal pueden contribuir a la transformación social.

Amanda participó en el diálogo intergeneracional «Impulsando la Participación Equitativa de las Mujeres en la Toma de Decisiones en América Latina y el Caribe», realizado en la Ciudad de Panamá los días 27 y 28 de noviembre. Este encuentro, parte de la iniciativa WYDE | Liderazgo de las Mujeres, financiada por la Unión Europea, busca promover la participación política plena y efectiva de las mujeres, especialmente de aquellas que suelen quedar más rezagadas.