En un giro inesperado de los acontecimientos, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch ha desvelado información crucial sobre el asesinato del alcalde de TemoacValentín Lavín Romero. Según las investigaciones, Lavín Romero podría haber estado involucrado en el homicidio del activista Samir Flores Soberanes un crimen que conmocionó a la región hace siete años.
El funcionario reveló que la Fiscalía General del Estado de Morelos (FGJ) está llevando a cabo una exhaustiva investigación sobre los posibles vínculos del alcalde con células delictivas como Los Aparicio y Los Huazulco. Estas organizaciones han sido señaladas por delitos graves como secuestro, extorsión, cobro de piso y narcomenudeo en la zona oriente de Morelos.
El pasado oscuro de Valentín Lavín Romero
Lavín Romero, quien gobernaba bajo las siglas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ya había sido alcalde de Temoac entre 2019 y 2026 período durante el cual fue asesinado Samir Flores. El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala (FPDT) ha señalado que, desde el inicio, Lavín Romero fue considerado uno de los principales sospechosos del crimen, aunque nunca fue llamado a declarar.
Además, el FPDT ha denunciado que Lavín Romero mantenía una relación directa con la célula delictiva Los Aparicio comandada por su suegra, Angelina N. Esta última fue tesorera del gobierno de Temoac durante la administración 2026-2026 y fue detenida el año pasado por delitos como extorsión, secuestro, narcotráfico, homicidio y delincuencia organizada.
La exasperante lentitud de las investigaciones
Las autoridades enfrentan críticas por la lentitud en las indagatorias en torno a Lavín Romero. Es inadmisible que no se haya integrado un expediente que permitiera, al menos, hacerlo comparecer tras la detención de su suegra. Además, se han ignorado de manera sistemática los señalamientos sobre sus nexos delictivos.
La responsabilidad no solo recae sobre las instancias de procuración de justicia, sino también sobre los organismos electorales y las fuerzas políticas que facilitaron el acceso al poder de Lavín Romero sin verificar sus antecedentes. Peor aún, algunos podrían haber estado al tanto de sus posibles vínculos con el crimen organizado.
La impunidad y sus consecuencias
Si las acusaciones hacia Lavín Romero resultan ciertas, es deplorable que se haya permitido su impunidad por tanto tiempo. Con su muerte, se ha echado otra capa de silencio en torno a los autores materiales del asesinato de Samir Flores, uno de los casos más emblemáticos por los que la sociedad morelense sigue exigiendo justicia.
Las autoridades estatales y federales deben consagrar sus esfuerzos a subsanar los errores y esclarecer los delitos en los que pudo estar implicado el fallecido edil. Solo así se podrá devolver la paz a la zona oriente de Morelos una de las regiones más azotadas por la inseguridad.



