El creador de contenido mexicano Samuel Adrián volvió a las calles de Bogotá al terminar un proceso de desacato que lo mantuvo bajo custodia durante diez días. Su nombre se hizo noticia a raíz del documental «Colombia: fábrica de niños trans» una producción que ha generado un intenso debate a nivel nacional sobre los tratamientos de género en menores. La pieza audiovisual, difundida en plataformas digitales, incluye testimonios y denuncias que apuntan a supuestas prácticas irreversibles realizadas por algunos profesionales de la salud.

Detención y proceso judicial

El 13 de septiembre de 2026, al arribar al aeropuerto El Dorado de BogotáSamuel Adrián fue detenido por la Policía Nacional. Las autoridades explicaron que la medida no correspondía a una investigación penal, sino a la ejecución de una orden de tutela emitida por un juzgado de Cali. Dicha orden había sido solicitada por el médico Mario Angulo quien figura en el documental como responsable de realizar cambios físicos irreversibles a menores de edad. La sanción consistía en la imposición de una multa y la restricción de salida del país, pero el director optó por no cumplirla, lo que derivó en su arresto bajo el proceso de desacato.

Libertad y reacciones de la sociedad

Diez días después, el 23 de septiembre de 2026 el director salió de la estación de Policía de Usaquén. El momento fue capturado por varios testigos que difundieron videos en redes sociales. Entre los presentes destacaba el congresista Luis Miguel López Aristizábal representante de la Cámara por Antioquia, quien abrazó al liberado y gritó «¡Gracias, valiente!». Asimismo, la organización Unidos por la Vida Colombia acompañó al grupo, declarando que el liberado era «un gran héroe». Los aplausos y los cánticos de los presentes reflejaron el amplio respaldo de sectores conservadores y de familias que se oponen a los tratamientos de transición en niños.

Declaraciones del director y respaldo jurídico

Tras recuperar su libertad, Samuel Adrián manifestó que la experiencia había amplificado la discusión más allá de su caso personal. «Yo creo que ha sido muy claro que Colombia ha hablado. Los padres de familia, los colombianos, las familias colombianas están en contra de estas atrocidades hacia los niños», señaló en una breve entrevista. Añadió que llegó al país consciente de la posible orden judicial: «Yo vine para acá sabiendo que esto podía pasar, pero preparado para dar una plática, una conferencia en donde íbamos a seguir dando la lucha». Aunque la charla no se realizó, el director valoró que «millones de colombianos se levantaron a su voz para dar esa lucha».

En el mismo sentido, el exministro de Justicia Wilson Ruiz anunció, a través de su cuenta en X, que su oficina de abogados representaría a Samuel Adrián en nombre de la Fundación Nueva Democracia. Ruiz agregó que la defensa se centraría en la libertad de expresión la protección de la infancia y el derecho a la familia. La estrategia legal incluye también la participación de Laura Gómez quien fue víctima de terapias de hormonización durante su adolescencia, y que aportará testimonio al caso.

Las declaraciones del director coincidieron con el apoyo de varios congresistas, entre ellos Luis Miguel López quien afirmó estar «levantando su voz desde el Congreso para defender la inocencia de los niños». La presión política y la movilización de organizaciones como Unidos por la Vida parecen haber influido en la decisión de las autoridades de poner fin al arresto, aunque la orden de desacato sigue vigente y podría reactivarse si el documental no es retirado.

El caso sigue siendo objeto de debate en medios y redes sociales. La polémica gira en torno a la cuestión de si la difusión de información que cuestiona tratamientos de transición constituye una violación de derechos o una legítima crítica a prácticas médicas. Mientras tanto, Samuel Adrián reiteró su compromiso: «Tenemos que hablar, tenemos que mantenernos firmes» y urgió a la sociedad a sembrar en los niños «las semillas correctas de la verdad, la justicia y la pureza».