El 11 de agosto de 2026, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia, dejando un rastro de destrucción y decenas de víctimas. El epicentro del sismo se ubicó en el municipio de San José del Palmar en el departamento del Chocó a una profundidad de aproximadamente 107 km según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

El impacto del terremoto se sintió en gran parte de Colombia, así como en PanamáVenezuela y varias provincias de Ecuador incluyendo Pichincha cuya capital es Quito. El nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella declaró el estado de emergencia nacional y anunció que la prioridad es el rescate de personas atrapadas bajo los escombros.

La geología detrás del desastre

Colombia es una de las naciones con mayor actividad sísmica de América Latina debido a su ubicación sobre la zona de interacción de las placas tectónicas de NazcaCaribe y Suramericana. La cáscara rocosa de la Tierra está partida en pedazos como un rompecabezas, y esos pedazos se mueven. El movimiento entre los pedazos es lo que genera los terremotos explica Germán Prieto profesor del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia.

El sismo registrado el 11 de agosto ocurrió porque la placa de Nazca, ubicada en el Océano Pacífico se metió por debajo de la placa Suramericana en dirección al este, donde se encuentra Colombia. La subducción de la Placa de Nazca avanza bajo el continente a una velocidad de 55-60 milímetros por año acumulando presión y energía que, eventualmente, se libera en forma de terremotos.

Colombia se encuentra en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico una extensa franja que rodea el océano Pacífico y concentra la mayor parte de la actividad sísmica y volcánica del mundo. Este cinturón va desde Chile y Perú hasta Colombia pasando por CentroaméricaCanadáAlaskaKamchatkaJapón y las Islas Marianas y termina en Nueva Zelanda y Tonga.

Impacto y medidas de emergencia

El terremoto causó al menos 181 muertos y más de 2.500 heridos además de graves daños materiales. Varios gobiernos del continente, incluyendo Estados UnidosEcuadorBrasilEl Salvador y Venezuela ofrecieron enviar equipos de rescatistas para contribuir en las labores de búsqueda de sobrevivientes y víctimas.

Las ciudades de CaliPereira y Manizales decretaron toque de queda ante la emergencia por el terremoto. El alcalde de Cali, Alejandro Eder afirmó que estas medidas son necesarias para evitar saqueos y garantizar la seguridad durante las labores de rescate. Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali declaró Eder.

El presidente Abelardo de la Espriella anunció medidas para aliviar a los afectados, incluyendo subsidios de arriendo para las familias que perdieron sus viviendas y el pago de servicios públicos de los comercios afectados durante tres meses. En Manizales una torre de la catedral, considerada uno de los íconos arquitectónicos de la zona, colapsó en el sismo.

Respuestas y desafíos

En Pereira equipos de emergencia y voluntarios formaron cadenas humanas para remover escombros en búsqueda de personas atrapadas. Los hospitales de Cali declararon alerta roja hospitalaria al encontrarse al 100% de su capacidad. Mientras tanto, en Buenaventura el terremoto derivó en un incendio que destruyó una cárcel, dejando seis personas fallecidas.

El terremoto también afectó varias vías clave que conectan el occidente colombiano, incluyendo la que conecta Cali con Buenaventura, el principal puerto de Colombia. El Ministerio de Transporte informó que logró habilitar un carril, pero nuevos deslizamientos obligaron a cerrar nuevamente el corredor por seguridad.

La comunidad internacional y las autoridades colombianas continúan trabajando para mitigar los efectos del terremoto y apoyar a las víctimas. La solidaridad y la coordinación entre diferentes actores son esenciales para enfrentar esta crisis y reconstruir las zonas afectadas.