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4 junio 2026

Solicitud para levantar órdenes de captura a jefe del EGC y 28 subordinados para facilitar la desmovilización

El comisionado de paz pidió a la Fiscalía suspender las órdenes de captura contra Jobanis Avila, alias "Chiquito Malo", y 28 subalternos para facilitar su traslado a puntos de desmovilización

En un movimiento aimed a avanzar en un proceso de entrega de armas, el comisionado de paz de Colombia solicitó a la Fiscalía la suspensión temporal de las órdenes de captura contra el comandante y 28 miembros del grupo paramilitar conocido como EGC. La petición busca que Jobanis Avila, también identificado como «Chiquito Malo», y sus subordinados puedan desplazarse sin ser aprehendidos antes de presentarse en dos puntos destinados para su desmovilización. La solicitud pretende dar margen operacional para que el proceso de entrega de armas y la separación de los combatientes se realice en condiciones seguras y supervisadas.

Según lo planteado por la oficina del comisionado, la suspensión de las órdenes de captura no equivale a una amnistía ni a la eliminación de responsabilidades judiciales, sino a una medida temporal para facilitar el flujo hacia la entrega de armas y la rendición voluntaria. La iniciativa enfatiza que la garantía de desplazamiento controlado contribuiría a evitar incidentes violentos y permitiría que las autoridades registren y verifiquen la salida de material bélico. Esta estrategia se enmarca en esfuerzos más amplios para reducir la violencia en zonas donde opera el EGC y para encauzar a sus integrantes hacia procesos de incorporación a la legalidad.

Solicitud para suspender las órdenes de captura

La petición formal elevada a la Fiscalía incluye la petición expresa de suspender temporalmente las órdenes de captura que pesan sobre el comandante del EGC y 28 de sus colaboradores, con el objetivo de que puedan trasladarse hacia dos lugares señalados para la desmovilización. En términos operativos, esto implicaría coordinación entre la Fiscalía, la Policía y las autoridades locales para garantizar que los traslados sean seguros y que se cumplan protocolos para la entrega de armas y el registro de los individuos. La medida se presenta como un mecanismo pragmático para no entorpecer la fase inicial del proceso de entrega y control de material bélico.

Implicaciones legales y operativas

La solicitud plantea interrogantes legales sobre cómo compatibilizar la protección de la seguridad pública con las garantías procesales. Desde la perspectiva jurídica, la suspensión temporal de una orden de captura suele requerir criterios claros: que exista un propósito legítimo como la desmovilización, que se defina un plazo limitado y que haya mecanismos de control para evitar la impunidad. En este contexto, las autoridades deben asegurar que la medida no impida investigaciones complementarias ni la eventual judicialización de delitos graves. La petición del comisionado enfatiza precisamente que cualquier suspensión sería provisional y condicionada a la comparecencia en los puntos de entrega.

Aspectos legales

Los juristas consultados suelen insistir en que una suspensión de órdenes exige salvaguardas: fijación de términos, supervisión judicial y registro de compromisos por parte de los beneficiarios. En este caso concreto, la intervención de la Fiscalía implicaría verificar antecedentes, establecer condiciones para evitar fuga y coordinar con otras instancias para que la suspensión no se convierta en un obstáculo para la acción penal futura. El debate se centra en equilibrar la eficacia del proceso de desarme con la obligación del Estado de garantizar justicia y reparación para las víctimas.

Impacto en la logística de desarme

En el plano operativo, permitir que Jobanis Avila y sus 28 subalternos se desplacen sin ser detenidos facilitaría la llegada ordenada a los dos sitios de desmovilización previstos, donde se realizaría la entrega de armas y la verificación de identidades. La coordinación incluye asegurar rutas seguras, designar equipos para inventario de armas y planear protocolos de custodia temporal del armamento. Además, la medida busca reducir la posibilidad de enfrentamientos durante los traslados y facilitar la participación de organismos de verificación que certifiquen la neutralización del material bélico.

Siguientes pasos y reacciones

La decisión final corresponde a la Fiscalía, que evaluará la solicitud del comisionado de paz y ponderará los riesgos y beneficios de autorizar una suspensión temporal de las órdenes de captura. Mientras se analiza el pedido, diversos sectores —incluidas autoridades locales y organizaciones de víctimas— han expresado cautela sobre cualquier medida que pueda interpretarse como indulgencia. La petición se dio a conocer públicamente junto con detalles sobre la logística prevista y aparece registrada en comunicados oficiales, además de reseñarse en notas informativas publicadas, incluido el registro original publicado el 08/05/2026 18:21. El desenlace marcará un precedente sobre cómo se articulan medidas excepcionales para avanzar en procesos de desarme y transición a la legalidad en contextos de conflicto.

Autor

Linda Pellegrini

Linda Pellegrini contó desde Génova el proceso de reconversión de la antigua zona portuaria, entrando en el Ayuntamiento para una entrevista decisiva; es subdirectora con responsabilidad sobre las secciones históricas y propone en redacción investigaciones sobre la memoria local. Licenciada en la Universidad de Génova, conserva un archivo de fotografías antiguas de la ciudad.