En el complejo panorama económico de Venezuela, el costo de la canasta alimentaria familiar ha alcanzado cifras alarmantes. Según el último informe del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM) en junio de 2026, una familia de cinco personas necesitó 756,45 dólares para cubrir sus necesidades básicas de alimentación.
Este monto representa una leve disminución del 2,1% respecto a mayo, pero sigue siendo inalcanzable para la mayoría de los venezolanos. El salario mínimo fijado en 130 bolívares desde 2026, equivale a apenas 0,17 dólares mensuales, cubriendo solo el 0,03% del costo de la canasta alimentaria.
La brecha entre ingresos y necesidades
La disparidad entre los ingresos y el costo de vida es abismal. Para adquirir los 60 productos que componen la canasta básica, una familia venezolana necesita 3.433,11 salarios mínimos íntegros. Esto equivale a más de tres bonos gubernamentales de 240 dólares cada uno, una cantidad inaccesible para la mayoría de la población.
Además de los alimentos, las familias deben destinar 13,56 dólares adicionales para la compra de agua potable ya que el servicio distribuido por tubería no cumple con los parámetros básicos de potabilidad, según expertos y ONG.
Aumentos en productos básicos
Aunque la canasta alimentaria registró una variación negativa general, varios rubros clave mostraron importantes incrementos de precios en junio:
- Raíces, tubérculos y otros21,38%
- Granos15,48%
- Café14,60%
- Leche, queso y huevos12,65%
- Grasas y aceites12,31%
Inflación y pérdida de poder adquisitivo
El Banco Central de Venezuela (BCV) reportó que la inflación mensual se disparó hasta 13,8% en junio, frente al 6,3% registrado en mayo. La inflación acumulada en lo que va de año alcanzó el 129,8%.
Los sectores más afectados por el aumento de precios fueron transporte (16,2%)educación (15,2%) y vivienda (14,9%). La organización destacó que la pérdida del poder adquisitivo del salario base obliga a la población a depender casi exclusivamente de bonificaciones complementarias, remesas del exterior, ayuda internacional y actividades del sector informal.
Esta situación se agravó especialmente en las regiones más afectadas por los devastadores sismos registrados el pasado 24 de junio. El Cendas-FVM subrayó que estas condiciones profundizan la brecha nutricional en amplios sectores del país.


