La relación comercial entre China y México se encuentra en un momento de tensión, marcado por la imposición de aranceles y medidas antidumping. Sin embargo, a pesar de estos obstáculos, las empresas chinas continúan invirtiendo y operando en el país, demostrando una resistencia notable.

En 2026, el comercio bilateral alcanzó los 109,376 millones de dólares, y en el primer semestre de 2026, el intercambio comercial aumentó un 5.6%, alcanzando los 57,362 millones de dólares. Estas cifras reflejan la importancia de la relación comercial entre ambos países, a pesar de las tensiones políticas y económicas.

Tensiones comerciales y medidas antidumping

México ha implementado varias medidas para proteger su mercado interno, incluyendo la imposición de aranceles a 1,463 fracciones de sectores como el automotriz, textil, siderúrgico, plástico, calzado y electrodomésticos. Estas medidas afectan principalmente a países sin tratado comercial, como China.

Además, México impuso una cuota de 4.2301 dólares por kilogramo a ciertas importaciones chinas de lámina de policarbonato, mientras que China fijó depósitos provisionales de entre 17.8% y 51.6% a la nuez pecana mexicana. Estas medidas reflejan la complejidad de la relación comercial entre ambos países, marcada por la reciprocidad y la protección de los intereses nacionales.

Inversiones chinas en México

La presencia china en México es significativa, con empresas como Huawei y ZTE en telecomunicaciones, Lenovo en fabricación de servidores, Hisense en producción de televisores y electrodomésticos, y DiDi en movilidad y servicios financieros. En el sector automotriz, empresas como BYD, SAIC Motor, Geely, Chirey y Great Wall Motor comercializan vehículos, aunque su integración productiva varía.

Hisense, por ejemplo, emplea a más de 7,000 trabajadores en sus dos plantas y produce anualmente cerca de 5.25 millones de televisores y 400,000 refrigeradores. En el sector minero, Ganfeng Lithium es propietaria del proyecto de litio de Sonora, aunque actualmente se encuentra en una disputa con el gobierno mexicano por la cancelación de concesiones.

Inversión oculta y desafíos geopolíticos

La inversión china en México es más compleja de lo que parecen las cifras oficiales. Según la Secretaría de economía, la inversión acumulada hasta 2026 es de 5,878 millones de dólares. Sin embargo, el Monitor de la OFDI china en América Latina y el Caribe 2026, elaborado por Enrique Dussel Peters, identifica una inversión de 26,451 millones de dólares, una cifra 4.5 veces mayor.

Esta diferencia se debe a que parte del capital chino llega mediante filiales o sociedades domiciliadas en terceros países, lo que dificulta su registro oficial. A pesar de esto, México ha sido el primer destino regional por operaciones y empleos generados entre 2026 y 2026, lo que refleja la importancia estratégica del país para las inversiones chinas.

La revisión del T-MEC también ha puesto de relieve la importancia de la relación comercial entre China y México. Estados Unidos busca convertir el tratado en una herramienta para reorganizar cadenas de suministro y reducir la dependencia de insumos asiáticos. Sin embargo, esto podría vulnerar la soberanía mexicana y afectar las inversiones chinas en el país.

A pesar de los obstáculos, las empresas chinas continúan operando y invirtiendo en México, demostrando la resistencia y la importancia de esta relación para ambos países.