Ford ha iniciado una revisión masiva que afecta a 223.472 camionetas F-150 en Estados Unidos debido a un grave defecto en el sistema de sujeción del tanque de combustible. Este problema, que podría provocar fugas o incluso la separación del tanque mientras el vehículo está en movimiento, ha llevado a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) a emitir una alerta.
El defecto afecta a modelos fabricados entre 2023 y 2026 y según estimaciones de Ford, aproximadamente el 1% de las unidades involucradas presenta el problema, lo que equivale a unas 2.235 camionetas. A pesar de la gravedad del defecto, la compañía no ha reportado accidentes ni lesiones relacionadas hasta la fecha.
El problema en detalle: correas de sujeción defectuosas
El fallo crítico se encuentra en las correas que sujetan el tanque de combustible al chasis de la camioneta. En algunas unidades, la correa delantera no fue instalada correctamente durante el proceso de fabricación, lo que puede provocar que el tanque pierda su sujeción con el tiempo. Las consecuencias varían dependiendo del grado de desplazamiento del tanque.
Si el tanque queda suelto, puede producirse una fuga de combustible aumentando el riesgo de incendio. Además, el problema podría interrumpir el suministro de combustible, provocando que el motor se detenga. En el peor de los casos, el tanque podría separarse completamente de la camioneta y caer sobre la carretera, convirtiéndose en un obstáculo peligroso para otros vehículos.
Cómo se descubrió el problema
Ford comenzó a investigar el problema en julio de 2026 después de detectar posibles inconvenientes con la instalación del tanque. La compañía revisó los reclamos de garantía y, hasta el 27 de agosto de 2026 había identificado 16 casos en distintos países relacionados con tanques de combustible que no estaban correctamente asegurados.
La investigación determinó que el defecto estaba relacionado con períodos en los que los sistemas de cámaras utilizados en las plantas de ensamblaje para verificar la correcta instalación de las correas no fueron utilizados de manera continua. Ford informó que, hasta la presentación de los documentos ante la NHTSA, no había recibido reportes de choques ni lesiones asociados con este defecto.
Qué deben hacer los propietarios afectados
Los propietarios de las camionetas involucradas recibirán una notificación de Ford por correo entre el 21 y el 28 de septiembre. Los vehículos deberán ser llevados a un concesionario Ford o Lincoln, donde los técnicos inspeccionarán las correas que sujetan el tanque. Si encuentran una instalación incorrecta, realizarán las reparaciones o reemplazos necesarios de forma gratuita.
Además, desde el 14 de septiembre los números de identificación vehicular (VIN) de las camionetas afectadas pueden consultarse en la base oficial de la NHTSA. El VIN tiene 17 caracteres y puede encontrarse en la parte inferior del parabrisas del lado del conductor, en la documentación del vehículo o en la tarjeta del seguro. La NHTSA permite introducir ese número en su buscador oficial de recalls para comprobar si una camioneta específica está incluida en este u otro llamado a revisión pendiente.



