En los últimos meses, Rusia ha introducido una nueva arma en su arsenal contra Ucrania: los drones a reacción. Estos dispositivos, capaces de alcanzar velocidades superiores a los 480 km/h, están poniendo en jaque las defensas aéreas de Kyiv, que hasta ahora habían logrado interceptar el 94% de los drones de largo alcance.

Según datos de la Fuerza Aérea Ucraniana, analizados por BBC Verify, Rusia ha estado lanzando estos drones diariamente durante todo el mes de agosto. El presidente Volodymyr Zelensky ha calificado la situación como «un horror» en los cielos de Kyiv, mientras que el ejército ucraniano reporta un aumento significativo en los ataques con drones a reacción, pasando de 350 en junio a 2.800 en agosto.

La evolución de los drones rusos

Los nuevos drones Geran, propulsados por motores turborreactores, representan un salto cualitativo respecto a las generaciones anteriores. «La razón para recurrir a drones propulsados por reactores es que son mucho más rápidos que la generación anterior, lo que dificulta mucho más que Ucrania los intercepte«, explica la doctora Marina Miron, experta en tecnología militar del King’s College de Londres.

Estos drones no solo son más rápidos, sino que también son más económicos que los misiles de crucero tradicionales. «Los drones de ataque unidireccional de largo alcance son, básicamente, una versión de bajo costo de los misiles de crucero«, afirma John Hardie, de la Fundación para la Defensa de las Democracias. Sin embargo, a pesar de sus ventajas, estos drones aún tienen limitaciones, como un alcance menor y una mayor susceptibilidad a los sistemas de interferencia.

La respuesta de Ucrania

Ante esta nueva amenaza, Ucrania está buscando soluciones para contrarrestar los drones a reacción rusos. El subdirector de la inteligencia militar ucraniana, el coronel Vadym Skibitskyi, ha declarado que sus fuerzas necesitan nuevos misiles interceptores «capaces de igualar la velocidad de los drones a reacción«.

Cuatro empresas ucranianas han comenzado a probar misiles capaces de derribar los nuevos modelos Geran. El nuevo ministro de Defensa del país, Yevhenii Khmara, les ha encargado la producción de miles de unidades con la mayor celeridad posible. «La mayor velocidad y maniobrabilidad de estos modelos hace que la línea que los separa de los misiles de crucero, más caros, se haya vuelto difusa«, añade Hardie.

La estrategia rusa y sus implicaciones

Rusia no solo está utilizando drones a reacción, sino que también ha cambiado su estrategia de ataque. Según el analista Michael Bohnert, del centro de estudios RAND, Moscú está combinando una mayor variedad de municiones, incluyendo drones propulsados por reactores y drones señuelo, con costosos misiles balísticos extremadamente difíciles de interceptar.

Los datos de Kyiv muestran que Moscú utiliza ahora más de 15 veces más drones por ataque que hace cuatro años. «La complejidad táctica de los ataques, sumada a la escasez mundial de sistemas de defensa aérea capaces de detener misiles balísticos, ha provocado una disminución en las tasas de interceptación por parte de Ucrania«, señala Bohnert.

Mientras Kyiv busca desesperadamente contrarrestar esta nueva tecnología, Rusia continúa evolucionando su estrategia de ataque, haciendo que el conflicto sea cada vez más complejo y desafiante.