El circuito de Sepang ubicado en Malasia, vuelve a ser el escenario de la Formula 1 al acoger la primera sesión de práctica libre del Gran Premio de Bahréin. El evento, programado para una hora completa, reúne a los 11 equipos y sus 22 pilotos, quienes aprovechan el tiempo para probar neumáticos, configuraciones aerodinámicas y estrategias que definirán el fin de semana.
Colapinto y su regreso a la pista
Franco Colapinto, el joven piloto argentino de Alpine, tomó el volante de su monoplaza por primera vez en Sepang después del grave accidente sufrido en el Gran Premio de Azerbaiyán. El argentino, que quedó fuera de la carrera en Bakú tras una colisión que obligó a Pierre Gasly a retirarse y a Lando Norris a cuestionar su desempeño, dedicó la semana a entrenar en el simulador para comprender mejor el trazado del circuito. «Estamos en Sepang, es muy emocionante. He estado en el simulador desde el lunes para asimilar cada curva», declaró Colapinto antes de su salida. Su compañero sí participó en los primeros tiempos, mientras el argentino optó por observar y ajustar su ritmo antes de lanzarse al asfalto.
Elección de neumáticos y primeras vueltas
En los momentos iniciales de la práctica, sólo tres pilotos seleccionaron los neumáticos blancos, de compuesto blando: Max Verstappen, Isack Hadjar y Arvid Lindblad. El resto del cuadro optó por los neumáticos de medio compuesto buscando equilibrar agarre y durabilidad. Colapinto, aunque no salió inmediatamente, revisó los datos de temperatura de sus ruedas antes de volver a la pista, una rutina esencial para maximizar el rendimiento en la pista de 5,543 km.
Rivalidad Russell-Verstappen en Azerbaiyán
Mientras la F1 se concentra en Sepang, la reciente batalla entre George Russell de Mercedes y Max Verstappen de Red Bull en Bakú sigue resonando entre los analistas. En la primera mitad del Gran Premio de Azerbaiyán Russell había abierto una ventaja superior a diez segundos, pero la activación del coche de seguridad tras el choque de Alex Albon con el muro cambió la dinámica. Al reanudarse la carrera, Verstappen aprovechó el reagrupamiento para acercarse a Russell, que mantuvo un ritmo ligeramente superior en el segundo sector del circuito.
El subdirector de Mercedes, Bradley Lord, describió la situación como si «Max estuviera atado a una enorme cuerda elástica», resaltando que, aunque Russell era más rápido en curvas técnicas, Verstappen reducía la brecha en la recta gracias al modo de adelantamiento y al mayor uso del motor híbrido. La diferencia final al cruzar la línea fue de tan solo 0,196 segundos, convirtiendo la carrera en una de las más reñidas de la historia reciente del campeonato.
Lecciones para la práctica en Sepang
Los datos de telemetría de Azerbaiyán ponen de relieve la importancia de gestionar la energía de la batería en los últimos momentos de carrera. Lord explicó que, durante una doble bandera amarilla, el equipo mantuvo una reserva de energía que permitió a Russell acelerar en la última vuelta sin sacrificar el equilibrio del paquete de baterías para la siguiente. Esta táctica será clave en Sepang, donde el calor y la longitud del trazado exigen una gestión cuidadosa del sistema híbrido para evitar pérdidas de potencia.
Con la rivalidad Russell-Verstappen todavía al rojo vivo y la presión de los aficionados, cada vuelta cuenta para definir quién liderará el campeonato en los próximos ocho grandes premios.



