En un escenario de alta tensión política, las elecciones presidenciales de Perú 2026 han llegado a un punto crucial. Con el 100 % de las actas procesadas, la diferencia entre los candidatos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez es de apenas 4,310 votos, lo que ha llevado al país a un empate técnico.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha finalizado el conteo de las actas pendientes, incluyendo las nueve provenientes de la región de Loretofronteriza con Brasil. Ahora, la atención se centra en las 1,556 actas impugnadas, que podrían definir el resultado final.
El escenario actual: un país dividido
Con el 98,32 % del escrutinio completado, Fujimori lidera con un 50,012 % de los votos, mientras que Sánchez se ubica con un 49,988 %. Esto se traduce en 9,043,384 votos para Fujimori y 9,039,074 para Sánchez. La diferencia es mínima, pero significativa en un contexto político marcado por la polarización.
Fujimori ha obtenido un fuerte respaldo en Limazonas de la costa y en el extranjero, mientras que Sánchez ha logrado un apoyo significativo en las regiones del centro y sur del país. Este patrón de votación refleja las divisiones geopolíticas y sociales que han caracterizado a Perú en los últimos años.
La propuesta de revisión de Sánchez
Ante este escenario, Roberto Sánchez ha propuesto a su rival una revisión exhaustiva de todo el proceso electoral. En una rueda de prensa, Sánchez señaló la importancia de examinar aquellos lugares donde hay indicios de falta de transparencia.
«Ellos (el partido Fuerza Popular de Fujimori) quieren anular los votos del sur«, afirmó Sánchez, quien también ha señalado posibles irregularidades en Lima y en la votación en el exterior. Su partido ha pedido la anulación de varias mesas en estas áreas.
Sánchez argumenta que esta acción conjunta dará a la ciudadanía estabilidad, certeza y confianza total en la elección presidencial, independientemente de quien resulte ganador.
La respuesta del fujimorismo
Por su parte, Luis Galarretacandidato a vicepresidente por el fujimorismo, ha rechazado la propuesta de Sánchez. Galarreta insistió en que su partido respetará el marco legal y esperará con prudencia la conclusión del escrutinio.
«La democracia no se trata de hacer lo que a uno le da la gana, sino que hay un marco legal«, declaró Galarreta. Además, aclaró que el reconteo de votos no es una decisión unilateral, sino que corresponde a los jurados electorales especiales (JEE).
Galarreta enfatizó que las mesas que han sido observadas son las que los jurados electorales deciden someter a reconteo, y no los candidatos. «Vamos a esperar con mucha prudencia, con ánimo por supuesto, pero se respetará lo que dice la norma«, añadió.
Más de 27,3 millones de ciudadanos fueron convocados el domingo pasado para elegir al próximo presidente de Perú, en un contexto de inestabilidad política que ha llevado al país a tener ocho presidentes en una década. El resultado final de estas elecciones definirá el rumbo de Perú para el quinquenio 2026-2031.



