La región de Santa Cruz en Bolivia se encuentra en medio de una crisis de seguridad sin precedentes. La causa: una violenta disputa entre dos de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) por el control de rutas estratégicas para el tráfico de cocaína.

Esta guerra entre pandillas ha dejado un rastro de violencia en los últimos días, con al menos nueve personas fallecidas incluyendo un subteniente de la PolicíaNelson Yerson Salazar cuyo cuerpo fue hallado calcinado. Las autoridades bolivianas han desplegado más de 250 policías en la zona fronteriza de San Matías para hacer frente a esta situación.

La disputa por el control del narcotráfico

El ministro de Gobierno de BoliviaMarco Antonio Oviedo ha señalado que la violencia en la frontera está directamente relacionada con la lucha entre el PCC y el Comando Vermelho por el control de una ruta clave para el tráfico de drogas hacia el exterior.

«Vivimos épocas muy difíciles. Hay dos grandes clanes delictivos del Brasil que se están enfrentando en Bolivia, que se están disputando territorio de nuestra patria para ver quién controla el narcotráfico», afirmó Oviedo. A pesar de la gravedad de la situación, el ministro rechazó que el crimen organizado haya superado a la Policía, destacando los logros recientes en la lucha contra el narcotráfico.

En los últimos seis meses, las autoridades bolivianas han logrado expulsar a 17 caposincautar 283 toneladas de drogadestruir 58 avionetasneutralizar 10 pistas clandestinas y confiscar 370 inmuebles vinculados al narcotráfico.

Medidas de seguridad y cooperación internacional

Ante la escalada de violencia, las fuerzas de seguridad bolivianas han intensificado sus operaciones en las zonas fronterizas con Brasil. Se han realizado patrullajes terrestres y aéreos, interviniendo pistas clandestinas de aterrizaje y decomisando combustible, equipamiento y logística vinculada al traslado de sustancias controladas.

Además, se ha reforzado el despliegue de unidades especiales en zonas críticas, en colaboración con las Fuerzas Armadas con el objetivo de afectar la estructura operativa de estos grupos criminales y restablecer la seguridad en la frontera.

Como parte de los esfuerzos para combatir el crimen organizado, la Policía Federal de Brasil instalará una oficina permanente en Bolivia para fortalecer las investigaciones y el intercambio de información. Esta medida forma parte de los acuerdos alcanzados entre el presidente Rodrigo Paz y su homólogo de BrasilLuiz Inácio Lula da Silva durante una reunión sostenida en abril.

El caso del subteniente Salazar

Uno de los incidentes más graves en esta ola de violencia fue el asesinato del subteniente Nelson Yerson Salazar. El cuerpo del agente fue hallado calcinado tras un ataque armado en la zona de San Matías. En la emboscada, además del subteniente Salazar, perdieron la vida cuatro personas más.

La justicia boliviana ha determinado enviar a la cárcel de Palmasola por un lapso de 180 días al ciudadano Luis Andrés C.A. vinculado al asesinato del subteniente Salazar. El procesado enfrenta imputaciones por asociación delictuosa y otros delitos. Las autoridades continúan investigando para identificar a los demás responsables del ataque.

Esta situación subraya la urgencia de fortalecer la cooperación entre Bolivia y Brasil para combatir el crimen organizado y garantizar la seguridad en la frontera.